Consejos para aliviar el dolor de piernas de los peques
Consejos para aliviar el dolor de piernas de los peques

A partir de los tres años, muchos niños experimentan los "dolores de crecimiento". Éstos se deben a que, al crecer los huesos, se estiran los músculos y con ellos los vasos sanguíneos y los nervios. Por ello el pequeño tiene molestias en diferentes puntos de las piernas y, a veces, en los brazos. Se localizan en las extremidades porque es en ellas donde se encuentran los huesos más largos, que son los que tienen un mayor crecimiento.

 


¿Cómo identifcarlos?

 


Estos dolores no son reumáticos ni articulares, es decir, nunca se localizan en las rodillas ni en los tobillos y tampoco presentan ninguna lesión externa. Y si hay algún bulto o moretón en la zona dolorida o el pequeño se queja cuando le pasas la mano, la molestia es la consecuencia de algún golpe que quizá no ha sentido hasta que el músculo se enfría.

 


El dolor debido al crecimiento es persistente, profundo y puede tener diferentes grados de intensidad, pero en ningún caso es tan fuerte como para detener las actividades cotidianas de tu tesoro. La duración de estas molestias suele ser desde unos minutos hasta varias horas, y pueden repetirse de forma esporádica varias veces a la semana o al mes, durante dos o tres meses. Si el dolor es continuo y muy intenso, y si persiste tras el descanso nocturno, la causa no es el crecimiento; habrá que acudir al pediatra para que investigue otros posibles motivos de su dolencia.

 


Según recientes investigaciones, los dolores de crecimiento son más frecuentes cuando los pequeños hacen mucho ejercicio a lo largo del día. También se ha observado que suelen manifestarse durante la noche, cuando el nene está en reposo y los músculos se enfrían.

 


Soluciones rápidas y eficaces

 


La manera más rápida de calmar estas molestias es dando al niño un analgésico suave, como el paracetamol. Pero si no quieres recurrir a las medicinas, hay otras formas de aliviarle:

 


- Báñalo con agua caliente o tibia.

- Dale un suave masaje en brazos y piernas.

- Aplícale fomentos de agua caliente en las zonas donde existe el dolor.

 


Con estas medidas es seguro que tu tesoro dejará de sentir dolor en pocos minutos Y aunque al día siguiente el episodio vuelva a repetirse, debes tener paciencia, considerando que estas molestias son normales y pasajeras.