Efecto Pigmalión: Potenciar la confianza y autoestima de tu peque está en tus manos
Lo que piensas sobre tus hijos puede influir en sus capacidades más de lo que imaginas.
Efecto Pigmalión: Potenciar la confianza y autoestima de tu peque está en tus manos

El efecto Pigmalión fue descubierto en 1968 por los investigadores Rosenthal y Jacobson, cuyo objetivo era averiguar si los niños pobres fracasaban o mejoraban por las expectativas altas o bajas que tuviera el profesor sobre ellos y descubrieron que los alumnos presentaban bajas capacidades intelectuales y se esforzaban menos, si sabían que no eran considerados buenos.

 

Este efecto también sucede en casa, cuando las expectativas que tienen los padres sobre la capacidad y habilidades de su hijo son muy bajas o muy altas, haciendo que se vea tal y como ellos lo ven, haciendo que ellos cambien su comportamiento conforme a lo que nosotros esperamos de ellos e incluso cuando lo hacen de forma inconsciente por medio de la comunicación no verbal, es decir, gestos, miradas, falta de atención, críticas y sobre exigencias.

 

¡Úsalo a tu favor!

La buena noticia es que podemos usar este efecto de forma positiva. Debes darle mayor confianza en él mismo, hablando de lo capaz que es y no de sus carencias, con lo cual lograrás no sólo mejorar su rendimiento sino también su autoestima.

Y no se trata de mentir, sino de crear un ambiente más motivador en el que seas capaz de alimentar el esfuerzo necesario para salir adelante. Tampoco se trata de aumentar su capacidad de forma mágica o ponerle metas demasiado inalcanzables, sino más bien de llevar al máximo su potencial. Es un hecho que si tú crees en él, él creerá en sí mismo. Además, el efecto se incrementa si tu tienes una autoestima positiva, ya que eso inspirará a tu pequeño a tenerla también.