Consejos para preparar a tu peque para ir a la escuela por primera vez
¿Se acerca el día en que tu peque comience el colegio? Estos tips de especialistas te ayudarán a hacer esa transición más fácil.
Consejos para preparar a tu peque para ir a la escuela por primera vez

Según los especialistas, comenzar la escuela representa para los pequeños un cambio de 360 grados en sus vidas y es el momento en el que como padres debemos desarrollar la confianza en sí mismos y el sentido de la responsabilidad, ya que de esto dependerá la forma en la que se enfrente a la vida y la  formación de su autoestima para el futuro que le espera. Por ello, los expertos recomiendan seguir estos consejos cuando se acerca el momento de dar ese primer paso fuera de casa.

 

Motívalos a tomar riesgos y sentirse autosuficientes

Deben aprender a solucionar sus problemas y cada que lo logren tendrán una sensación de satisfacción agradable. ¡Dejalos vivir experiencias que lo hagan crecer a través del juego!

 

Estimúlalo a practicar actividades en las que tengan talento

No debe hacer miles de cosas, pero es importante que tome una clase de algo que le guste, así descubrirá para qué es bueno y sentirse hábil en algún deporte, música, baile o canto ayuda a formar su autoestima.

 

Enséñale a que fije expectativas reales

Esto debe ir en relación a sus capacidades, ya que tampoco es bueno que como padres esperamos demasiado de ellos y les exijamos mucho. Recuerda, retos realistas para su edad.

 

Desarrollar buenos y malos hábitos

Esto se logra por medio del elogio y ser su ejemplo, de esta forma aprenderá a mejorar y encaminarse hacia los buenos hábitos y sobre todo mantenerlos, aunque no estés cerca de él.

 

Dale responsabilidades desde pequeño

Estas tareas deben ser sencillas e ir acorde a su edad. Puede empezar con recoger sus juguetes, darle de comer a su mascota, poner la ropa sucia en el canasta, doblar su ropa limpia.  Es importante que sepa que puede hacer ciertas cosas solo y entender su autonomía.

 

Establece rutinas y reglas

Un hogar sin rutinas ni reglas se convierten en un caos y desorden que no le permiten al niño desarrollarse adecuadamente.  Y con ellas viene implícito los límites.