Ya soy mayor
¡Es increíble lo mucho que ha madurado este último año!
Ya soy mayor
Día a día aprenden algo.

Con cinco años tu pequeño ha dejado de serlo. Ya se expresa perfectamente y ese dominio del lenguaje le permite aprender y relacionarse de otra forma. El niño busca estar y jugar en grupo porque empieza a «salir de sí mismo» para fijarse en «los demás». ¿Por qué? Antes, con las otras personas, jugaba; ahora son para él una fuente de conocimiento. Como empieza a ser más reflexivo, también se lanza a hacer preguntas difíciles. Y, por supuesto, quiere hacer cosas de «grandes». ¿Qué puede hacer?

Pasar unos días fuera de casa
Todavía es pronto para que se vaya de campamento quince días, pero sí puede pasar un par de noches haciendo piyamada en casa de un amiguito, de unos tíos... Es bueno que esté en diferentes contextos porque eso le enriquece socialmente y le ayuda a adaptarse a diferentes situaciones.

Memorizar la coreografía de un baile
Lo ha hecho por años en la escuela y ahora le encanta repetir la experiencia en casa. Todavía es difícil que invente extensas coreografías, pero ya puede empezar con algunos pasitos. A las niñas suele gustarles más esta actividad y pueden pasarse las horas en su cuarto repitiendo los pasos una y otra vez. Si tienen en casa a un coreógrafo como papá o mamá, el resultado puede ser espectacular. El baile tiene, además, muchos beneficios: favorece el control corporal y la conciencia del propio cuerpo y, por el lado de las emociones, potencia la alegría, el optimismo y, si se hace en grupo, las relaciones sociales. A los niños les favorece porque ayuda a expresar sentimientos.

Andar en bicicleta de dos ruedas y patinar
¡Pero cómo ha mejorado su coordinación y equilibrio! Algunos niños empiezan antes, otros más tarde, pero a esta edad la mayoría se mantiene en la bici sin las rueditas traseras y patina con más estilo que muchos adultos. Aun así, se caerá bastantes veces, por lo que es importante que vaya protegido: casco, rodilleras y coderas.

Vestirse y lavarse solo
Es fundamental para que desarrolle su propia autonomía y no dependa tanto de papá y mamá. Abrocharse los zapatos o atarse las agujetas, abotonarse, subir cierres... todo esto le ayuda a ser autosuficiente. Vestirse requiere toda una labor de coordinación y planificación, lo mismo que lavarse los dientes o peinarse por sí mismo.

Ayudar en casa
No sólo ya puede ayudar, sino que debe hacerlo. Es incluso tarde para empezar. Así que es importante que nos ayude a organizar su cuarto: colocar los juguetes en sus cajones, la ropa en el clóset ?por lo menos los calcetines?, estirar el edredón, etcétera.

También puede ayudar en la cocina: poner la mesa, colaborar con la lavadora separando la ropa blanca de la de color, reciclar el plástico de la basura orgánica, lavar los platos (lo más fácil, por supuesto: las cacerolas grandes sí puede lavarlas, pero  los cuchillos no).

Comprar el regalo de un amigo
Mucho mejor si va a comprarlo con un adulto, porque así valorará el hecho de elegirlo más que el precio. Para los niños de esta edad escoger un obsequio que esté pensado de acuerdo al gusto de su amigo es una manera de ponerse en el lugar del otro, de reflexionar sobre cómo son las demás personas. Eso le hace sentirse muy responsable y esperará con emoción el momento de dárselo. Además también puede ayudar a envolverlo y dibujar una tarjeta personalizada.

Cocinar
Pero... ¿de verdad que ya son suficientemente grandes como para cocinar? Pues depende de qué. Aún son pequeños para hacer un huevo frito, pero no para ayudarte a hacer un pastel. Todavía no están preparados para cocinar con fuego, pero sí para colaborar a la hora de preparar la comida. Tienen la motricidad fina totalmente desarrollada y son capaces de manipular alimentos pequeños. Así que pídele su ayuda para preparar empanizados, lavar la fruta, cortar la lechuga, aplastar las papas cocidas, hacer una masa para pizza, por ejemplo.

Todavía no puede...
Quedarse solo en casa

Aún es pronto para eso. No tiene conciencia del peligro y podría asomarse a una ventana, abrir un grifo de agua demasiado caliente, coger un cuchillo... Además, al saberse solo, puede asustarse y salir a buscarte.

Irse a la cama ?cuando él decida

Todavía no sabe qué es lo mejor para él, aunque es bueno que empiece a decidir sobre muchas cosas más, como qué ropa ponerse (si le das a escoger entre varias prendas) o qué fruta o postre prefiere. Pero conviene seguir imponiéndole un menú saludable y mantener unas rutinas de horarios: ustedes deciden cuándo hay que levantarse y cuándo acostarse, por ejemplo.

Ver películas o jugar en la computadora sin un adulto

Siempre es bueno comentar la película o el videojuego con él, preguntarle qué le ha gustado y por qué, qué le ha impactado... Y si no ha entendido algo, se lo explicarás.

Cruzar la calle
Definitivamente, es demasiado pronto. Su atención y capacidad de previsión aún no están lo suficientemente desarrolladas y tampoco mide lo suficiente como para tener una buena visibilidad. Lo que sí puede hacer es avisarte de cuándo pasar, pero ha de hacerlo siempre de la mano de un adulto. Es importante enseñarle a mirar a ambos lados, a permanecer en la banqueta

y a cruzar cuando el semáforo para peatones se encuentre en verde, ¡nunca en ámbar! Para los niños de esta edad, el amarillo debe ser como el rojo: significa no cruzar.

Hacer mandados
Hasta los siete o incluso los diez (depende del niño) no estará preparado para ir a hacer mandados  solo. Además, las salidas han de hacerse de forma progresiva. Por otro lado, no es lo mismo dejarlo ir solo en una gran ciudad que en un pueblo. A la hora de decidir cuándo permitir que salga sin tu compañía habrá que tener en cuenta su nivel de madurez y su respeto por las normas.

Jugar en grupo con reglas
Puede entender las normas, pero sólo las sencillas. Aún es imposible que participe en un partido de futbol siguiendo todas las reglas. Lo hará, pero a su manera. ¿Y las trampas? Posiblemente las hará, porque no sólo le gusta jugar, ¡él quiere ganar! Además, es muy importante que a esta edad entienda que tiene que ceder, y no sólo si juega con otros niños, de la misma manera si lo hace con adultos.

Visitar un museo
¿No será un rollo? Para nada. Hoy los museos preparan visitas especiales para niños. También le gustará, simplemente, acompañar a los adultos en su recorrido. Observar y comparar colores, estaciones, personajes de los cuadros... puede ser algo muy divertido si le van explicando las cosas. Eso sí, hay que tomar en cuenta que a esta edad se cansan rápido.

Tocar algún instrumento
Con cinco años lo que más le gusta es practicar con instrumentos de percusión (timbales, pandero, xilófono...). Le encanta la fuerza y el sonido que hace él mismo al golpearlos. Tocar instrumentos también le ayuda a coordinar movimientos.

Hacer el pino, volteretas?
Ese mismo equilibrio y coordinación que le sirve para no caerse de la bici le permite hacer el pino o volteretas y controlar muchas más posturas. Empieza haciendo volteretas en el suelo, después intenta hacer la voltereta lateral (ya tienen definida la lateralidad) y cuando sea un poquito mayor, querrá mantenerse un rato boca abajo, haciendo el pino. Es importante que las primeras veces use una colchoneta o incluso una cama o un sofá.

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