Fenómenos que perciben los bebés
¿Es cierto que los niños pequeños pueden ver o sentir cosas que los adultos no?
Fenómenos que perciben los bebés

Todos conocemos al menos una historia de un niño pequeño que alguna vez vio algo imperceptible para los adultos: los padres recuerdan al bebé señalando hacia un punto ciego, en ocasiones riéndose, con actitud seria o incluso llorando. Los padres no pueden explicarse qué es lo que está pasando.

 

Existe la creencia de que los bebés son muy sensibles a los cambios ambientales debido a que su corteza cerebral todavía no está bien desarrollada y, por tanto, pueden percibir cosas que un humano maduro no puede. Los fenómenos de los que se han hablado son muy variados: se ha sabido de niños que pueden ver a su ángel, hombrecitos pequeños como duendes o familiares ya fallecidos que los saludan y hasta platican con ellos.

 

También se cree que los bebés pueden ver estos fenómenos debido a su inocencia pura, la cual van perdiendo con el paso del tiempo hasta que dejan de percibir cosas. Algunos llegan a olvidar que veían algo, y son los padres los que testifican que eso haya sucedido.

 

Muchos relacionan esta actitud con el amigo imaginario de los niños, que podría descartar la teoría de que ven fantasmas u otros espíritus. Es normal que entre los 3 y 5 años los niños creen amigos imaginarios con el cual comparten juegos y vivencias.

 

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También es posible que sea la misma familia quien atribuya que sus hijos ven algún espíritu en especial, al no poder explicar el comportamiento de sus pequeños. Las creencias religiosas, además, son un factor para darle sentido a ciertas vivencias de los bebés.

 

La comunidad científica todavía no encuentra una explicación certera sobre este tema. Sin embargo, como padres no debemos alarmarnos ante esta situación. Nuestro hijos empiezan a conocer el mundo y hay cosas que llamarán su atención, y es normal que le sorprendan, reaccionen a ello y simplemente no puedan explicárselo.

 

Algo innegable es que los bebés efectivamente poseen una inocencia pura, y así perciben los pequeños detalles que hay en el mundo. Disfrútalo mucho en esta etapa y hazlo sentir que vive en un lugar feliz y que es muy amado.

 

NO TE PIERDASTiene un amigo imaginario