¿Dormir o no con mi bebé? ¡Tú tienes la última palabra!
Aunque hay opiniones a favor y otras en contra, la ciencia revela lo que hay detrás de esta práctica.
¿Dormir o no con mi bebé? ¡Tú tienes la última palabra!

El colecho significa dormir habitualmente en una misma cama con tu hijo. Un estudio nacional publicado en 2003 reveló que entre 1993 y 2000, el número de bebés de 7 meses de edad o más pequeños que normalmente duermen con un adulto aumentó de un 5,5 a un 12,8 por ciento.

 

Aunque hay especialistas que no es bueno para la salud de los padres y los niños. Para varias familias, dormir juntos puede ser una manera de conectarse después de haber pasado todo el día separados. Para algunas mamás es la mejor forma de darle el pecho.

 

El pediatra William Sears comenta que los bebés que duermen con sus papás crecen más seguros de sí mismos e independientes debido a la conexión afectiva que reciben al compartir las horas de sueño. Otros especialistas en desarrollo infantil tradicionales, por el contrario, han dicho que un niño que duerme con sus papás se hará demasiado dependiente. Por ejemplo, en la edición original de 1985 del libro del especialista en sueño Richard Ferber Solve Your Child's Sleep Problems, el autor desanimaba a los padres a adoptar el colecho. Pero en la versión revisada de 2006, la opinión de Ferber se suavizó considerablemente.

 

Si duermes con tu bebé, quizás te resulte difícil convencerlo más adelante para que se pase a su cuarto. Algunos niños que pasan sus primeros años compartiendo la cama con sus padres se resisten a dormir en otro lugar, por lo menos al principio. Pero la mayoría de los niños duermen solos sin problema una vez que logran hacer la transición.

 

La Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de los EE.UU. y la Academia Estadounidense de Pediatría no recomiendan compartir la cama con un niño menor de 2 años ya que hay mayor riesgo de muerte por sofocación, síndrome de muerte súbita del bebé, estrangulación u otra causa. Pero otros especialistas y grupos de padres no están de acuerdo y sostienen que dormir con los niños es seguro y beneficioso si se hace correctamente.