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¿Por qué es importante que tu bebé juegue frente a un espejo?
Si colocas a tu bebé frente a un espejo con sus juguetes, podrías beneficiar su desarrollo psicomotriz
¿Por qué es importante que tu bebé juegue frente a un espejo?

Durante los primeros meses de vida, un bebé no es realmente consciente de su cuerpo. Incluso perciben que están fusionados todavía con mamá, sin distinguir muy bien su cuerpo de otro. Por ejemplo, cuando mueven sus extremidades, no están conscientes de que son suyas. Sin embargo, poco a poco irá reconociendo su cuerpo y como ser individual, y un espejo puede ser de mucha ayuda para que tenga la noción sobre sí mismo.

 

Jugar frente a un espejo puede ser muy bueno para el desarrollo motriz y cognitivo del bebé, además de despertar su curiosidad y sus ganas de aprender. Te decimos qué es lo que le otorga esta técnica:

 

¿Por qué es importante que tu bebé juegue frente a un espejo?

 

Descubrimiento: a partir de los 6 meses de edad, los bebés manipulan objetos con mayor facilidad y tienen más libertad de movimiento para descubrir su entorno. Colócalo frente a un espejo y observa cómo reacciona. Si le llama la atención, intentará tomarlo con sus manitas. Puede que se esté mirando, pero aún no se reconoce. Este ejercicio le ayudará a fijar su mirada y desarrollar su atención.

 

Gestos: juega con tu bebé a hacer gestos en el espejo. Colócate frente al espejo y haz diversas muecas. Tu bebé tratará de imitarte y sentirá curiosidad por el reflejo. También puedes mostrarle, usando tu dedo índice, dónde está la nariz, las orejas, los ojos y otras partes del rostro.  

¿Por qué es importante que tu bebé juegue frente a un espejo?

 

Perspectiva: desde los 10 meses, puedes colocar un espejo grande en el suelo (de buena dureza para evitar que se rompa) y hacer rodar una pelota mediana dentro. Deja que tu bebé mire lo que haces y se anime a ponerse encima del espejo. Esto le dará una perspectiva diferente de su imagen.

 

También puedes colocar sus juguetes favoritos frente a un espejo y que poco a poco reconozca sus movimientos, sus gestos y su mirada. ¡Este ejercicio le va a encantar!