Neo papás, una nueva forma de vivir
Neo papás, una nueva forma de vivir

Las nuevas generaciones están cambiando éstos y otros estereotipos. Ahora, muchos hombres se están haciendo cargo de sus pequeñitos no sólo con dedicación y destreza, sino con verdadero gusto y orgullo. El papá que estaba ajeno al desarrollo de sus hijos y cuya participación se reducía a mantenerlos y corregirlos, por fin está mutando. Las nuevas paternidad ya son un fenómeno que marca no sólo una moda o tendencia, sino que constituyen un verdadero paraguas en la estructura social. Y aunque esto es más visible en los países avanzados, poco a poco va perneando a nivel global.

 

¿Cómo son?
En términos generales, se trata de varones que, conscientes de la importancia de su rol, se están aplicando a fondo, pero desde lugares diferentes a los de antaño. Esta transición de la figura paterna distante, fría y autoritaria, cuyo modo de cumplir era llevar el gasto y repartir regaños, no ha sido fácil. Comenzó cuando se empezaron a dar los profundos cambios sociales y económicos por los que hemos atravesado en las últimas cuatro décadas.

 

Un ingrediente más para este fabuloso cambio, fue la posibilidad de cambiar ideas y ampliar las visiones del mundo, a través de la información que conlleva el uso de las nuevas tecnologías. De esta manera, no solo había cuestionamiento e inconformidad con los modos patriarcales, sino que se dio todo un contexto de reflexiones, propuestas y permisos, que irremediablemente modificarían un sinfín de cuestiones. Entre ellas, la forma de ejercer como papá.

 

7 retos para las nuevas paternidades

 

1. Asumir que la masculinidad está en crisis y necesita cambiar.
2. Entender la importancia de su rol como padre frente a nuevos paradigmas.
3. Ocuparse en lugar de simplemente estar.
4. Aprender a compartir y no sólo participar.
5. Responsabilizarse y comprometerse, en vez de ayudar.
6. Crear no sólo desde su experiencia, sino de las experiencias de los otros.
7. Reivindicar la paternidad afectiva como un derecho.

 

Finalmente, hay que mencionar que los papás de hoy se han dado cuenta que no es tan malo cambiar sus domingos futboleros para tener tiempo de calidad con sus pequeños.