¿Eres un papá malvavisco? ¡Descúbrelo!
Si eres un papá o mamá permisivo, te sentirás identificado con esto.
¿Eres un papá malvavisco? ¡Descúbrelo!

La psicóloga Claudia Sotelo Arias, directora de CEEPI, comenta que un padre o mamá malvavisco son suaves como un bombón, demasiado dulces y no tienen límites claros con sus hijos. No representan ninguna figura de autoridad y por ello se les complica establecer reglas, hábitos que se deben cumplir en casa.

 

La especialista comenta que la mayoría de estos padres tienen entre 35 y 45 años, son profesionistas que trabajan y buscan compensar a sus hijos con libertad y sin disciplina y fueron educados bajo un esquema estricto que no desean para sus hijos. Ellos tratan de modificar esos moldes cuadrados y rigurosos con los que fueron tratados, el problema de esto es que caen en extremos, tienen miedo al sufrimiento de su pequeño, buscan negociar todo y son demasiado permisivos.

 

La dra. Sotelo comenta que otro error que cometen es que compran lo que les pida el niño y ceden ante todo; además, se ponen al nivel del pequeño, así que para los niños no existen jerarquías. Como no toleran el sufrimiento de sus hijos, responsabilizan a maestros, abuelos y a todos los que los cuidan del mal comportamiento. Les temen a los berrinches y lo evitan a como dé lugar. Los papás y mamás malvaviscos no tienen la conciencia de que sin disciplina y sin reglas no están educando a los niños para enfrentar el mundo, ya que son niños que no logran desarrollar tolerancia a la frustración, tienen problemas con otros niños e incluso con maestros.

 

Además, los especialistas comentan que los niños de papás malvaviscos corren el riesgo de ser rechazados y tener trastornos alimenticios y de sueño, tienen un alto riesgo a sufrir adicciones, son agresivos y pueden tener una vida adulta complicada.