Cuidados básicos después de una cesárea
Cuidados básicos después de una cesárea

Es vital que durante la primera semana después del parto, tengas una vida muy tranquila para que la herida cicatrice mejor y todo vuelva a su lugar más rápidamente. No hagas ningún tipo de esfuerzo. Si tienes que agacharte, hazlo con la espalda recta y  con las rodillas flexionadas.

 

Aunque mueras de ganas por cargar  al bebé, intenta hacerlo sólo cuando estés acostada o sentada, ayudada por un cojín de lactancia. Los primeros 15 días son los más difíciles, porque a las mamás les cuesta trabajo dejarse cuidar. Pero, si en estos primeros días tomas los cuidados necesarios,  la recuperación será mucho más fácil y rápida.

 

Los primeros días debes limpiar la herida con un antiséptico que te recomendará tu médico. Después será suficiente con el baño diario. Cuando termines de asearte, deja la herida un buen rato al aire libre para que se seque por completo; la humedad puede causar infecciones.

 

La herida cicatrizará en dos o tres semanas, hasta entonces la notarás mucho. Después puede que te moleste un par de semanas más, es normal. Si sientes mucho dolor o ves la herida inflamada o enrojecida, ve al ginecólogo de inmediato, ya que existe el riego de que sea una infección.

 

Recuerda que la alimentación juega un papel esencial en tu recuperación. Ahora debes comer más que durante el embarazo: has sufrido un fuerte desgaste físico, y has perdido sangre, y tienes que recuperarte. Tu dieta deberá ser rica en proteínas (carne, pescado, huevo), que ayudan a cicatrizar, y en líquidos y fibra (cereales integrales), porque al estar más tiempo acostada el tránsito intestinal puede hacerse muy lento.

 

Es fundamental tomar suplementos de hierro, te los recetará tu ginecólogo. Toma un comprimido por la mañana acompañado por un jugo de naranja o un kiwi (la vitamina C ayuda a asimilar mejor el hierro). Verás cómo enseguida vuelves a ser "tú misma" y empiezas a disfrutar al 100%  tu nuevo papel como mamá.