10 tips para evitar el estrés en el embarazo
10 tips para evitar el estrés en el embarazo

La imagen de una mujer embarazada relajada, cuyo rostro irradia serenidad y placidez, está en la mente de muchas personas. Por desgracia, se trata de una imagen idílica que no siempre es real. Los agobios, las prisas y el trabajo a veces se complican, especialmente durante el embarazo. Cuando el estrés es intenso, impide a la futura mamá disfrutar de su estado y, lo que es peor, puede perjudicar su salud y la de su bebé. Para que mantengas el estrés a raya, te dejamos las siguientes recomendaciones.

 

1. Aprovecha los ratos libres para relajarte realizando actividades tranquilas: leer, escuchar música, caminar, etc.

 

2. Si tienes problemas pide ayuda a tu pareja, familia o amigos.

 

3. Evalúa la posibilidad de contratar a una persona que colabore en la limpieza de la casa o el cuidado de los otros hijos.

 

4. Si tienes conflictos laborales, compártelos con tu pareja.

 

5. Duerme lo suficiente, lleva una dieta sana y realiza algún tipo de actividad física (consulta a tu ginecólogo el tipo de ejercicio que puedes hacer).

 

6. No combatas el nerviosismo fumando, bebiendo alcohol o tomando más café. Evita consumir cualquier tipo de medicamento sin antes consultar a tu médico.

 

7. Habla con tu pareja y con otras mamás sobre los temores que te producen el embarazo y el parto. Exteriorizar los sentimientos ayuda a bajar la tensión.

 

8. Evita en lo posible situaciones que te provoquen agobio y ansiedad. Si hay previsión de cambios importantes (mudanzas, traslados, etc.) es mejor posponerlos.

 

9. En el trabajo no tengas miedo a decir no, y a hacer pausas frecuentes. Evita estar mucho tiempo en una postura, no trabajes horas extras y pide ayuda en caso de sobrecarga.

 

10. Trata de tomar un curso de preparación al parto. La información que te ofrecen, las técnicas de relajación que enseñan y la posibilidad de compartir experiencias con otras embarazadas son buenas armas para combatir la ansiedad.

 

No todos reaccionamos igual ante los mismo estímulos. La forma de ser, el modo en cada uno se enfrenta o resuene los conflictos y tensiones que se presentan, es determinante a la hora de evaluar las situaciones de estrés. Así, lo que es estrenaste para unas mujeres puede no serlo para otras.