Retrasar la maternidad ¡también tiene sus ventajas!
Aunque la edad que los médicos recomiendan para ser mamá es de los 24 a los 28, retrasar la maternidad tiene algunos beneficios.
Retrasar la maternidad ¡también tiene sus ventajas!

Actualmente cada vez más mujeres en todo el mundo deciden ser mamás después de los 30 años y muchas, incluso, lo hacen a los 40. Aunque fisiológicamente hablando los especialistas señalan que después de los 35, la mujer va agotando la reserva de óvulos, disminuye su calidad, presentan más dificultades para lograr el embarazo, hay más riesgo de aborto, parto prematuro, diabetes gestacional, hipertensión y más posibilidades de que el bebé sufra alteraciones cromosómicas como el síndrome de Down, muchas mujeres deciden ser madres en edades cada vez mayores. Mucho influye el estilo de vida y las prioridades profesionales de cada persona, pero es un tema muy recurrente.

 

A pesar de lo anterior, la maternidad entre los 35 y 40 o más no tiene porqué ser una mala idea. La medicina está cada vez más preparada para ayudar a las mujeres que apuestan por ella, y los beneficios emocionales de tener un bebé en el momento deseado, tiene muchas ventajas para ambos.

 

Una maternidad más madura y responsable

 

Según una investigación realizada en España, decidir tener hijos a una edad más avanzada permite a las mujeres compatibilizar mejor la vida profesional con la maternidad. Ya no esperan encontrar un consenso con la pareja, ni a sentirse o no preparadas para ser madres. Saben lo que quieren y al haber disfrutado de la vida les permite ahora dedicarse al bebé sin añorar vivencias. Las mamás maduras tienen mejores habilidades maternales, son menos impulsivas y por su experiencia, están mejor preparadas para su nuevo rol. Además, según el doctor Alstair Stucliffe, “la evidencia confirma que las dificultades para quedarse embarazadas de mujeres no tan jóvenes, hace que al tener hijos pueden ser mejores madres”

Por otro lado, son mujeres económicamente estables que le ofrecen a los pequeños una mejor vida. Según los científicos de la Universidad de Columbia descubrieron que un niño de padres mayores suele beneficiarse de una mayor experiencia de los progenitores y de una mejor situación económica familiar.


Otro estudio realizado por Mikko Myrskylä, director del Max Planck Institute for Demographic Research descubrió que los niños nacidos de madres que rondaban los 40 cuando dieron a luz sacan mejores notas y el mismo estudio también descubrió una fuerte relación de la mayor edad de la madre con una mejor salud tanto física como emocional, y con una mayor altura con respecto a sus hermanos que nacieron cuando las mujeres tenían 20.