Según investigaciones, no todas las leches maternas son iguales
Es el mejor y más completo alimento para tu peque, pero son diferentes en cada mujer.
Según investigaciones, no todas las leches maternas son iguales

Aunque se conocen ampliamente los beneficios de la lactancia y se sabe que es uno de los alimentos más complejos de la naturaleza.La leche materna ha sido investigada desde hace más de 130 años, y es un estudio que aún no termina, ya que es un alimento tan complejo y estructurado que consta de un componente genético y otro que se deriva de la alimentación propia de cada madre, lo que hace que sea diferente de una mujer a otra, aunque persistan los componentes propios de ella.

 

Entre los primeros descubrimientos en el estudio se vio que las heces de los niños que toman leche materna son diferentes de las de los que no, al igual que su flora intestinal y se ha encontrado que en ella existen prebióticos, sustancias benéficas para el organismo, entre las que se encuentran los oligosacáridos, que ayudan en la prevención de enfermedades y son esenciales para la formación de tejidos.

 

También se ha encontrado que las leches de cada madre se pueden asignar a cuatro huellas específicas y se identifican de acuerdo con las enzimas que producen las mamas de las madres, que son estrictamente definidas por sus genes. Esta división se puede comparar con los cuatro grupos sanguíneos existentes. Cada madre pertenece a uno de ellos, no importa si es saludable, si come bien, si tiene muchas enzimas o pocos prebióticos; siempre pertenecerán a uno de los grupos de leche humana. La dieta de la mamá influye en los componentes particulares de su leche. Por ejemplo, si una mamá come pescado, en su leche se van a encontrar ácidos grasos y omega 3 y no así en la que no lo consume.

 

Entonces, si la composición de la leche se afecta genéticamente, pero también la modifica la dieta de la madre, las madres embarazadas o lactantes deben tener una mejor nutrición y que su bebé reciba, a través de la leche, lo que necesita para su desarrollo.

 

En general, una madre debe recibir vitaminas, hierro, pescado, frutas y verduras para construir una alimentación saludable con la que pueda producir una leche perfecta para su bebé. Y es importante saber que el bebé no recibe lo que ella comió ayer, sino que su leche es el resultado de lo que su organismo trae a lo largo de la vida.