8 habilidades de mamás trabajadoras que no son reconocidas
Las mamás que trabajan logran compaginar su vida profesional con la personal como nadie, aunque son pocas valoradas. ¿Te sientes identificada?
8 habilidades de mamás trabajadoras que no son reconocidas

Hace mucho quedaron atrás la época en donde ser mamá era un trabajo de tiempo completo y las mujeres con hijos no tenían la necesidad de trabajar fuera de casa. Pero con el paso del tiempo, este papel ha cambiado y ahora miles de mujeres en todo el mundo no sólo llevan a cuestas el trabajo de ser mamá, además se enfrentan día a día a un mundo laboral, donde en muchas ocasiones sufren discriminación o no son realmente reconocidas como buenas empleadas.

 

Un estudio realizado por la Organización Internacional del Trabajo –OIT, el Banco Mundial  y la CEPAL, reveló que la jornada de trabajo de las mujeres es mayor que la de los hombres y la distribución de las tareas domésticas sigue siendo desigual y recae mucho más en ellas.

 

Otro informe de la OIT sobre tendencias labores en 2016 “Las mujeres en el trabajo”, señaló que entre 1995 y 2015 la tasa mundial de participación laboral femenina cayó del 52,4% al 49,6%, mientras que la de los hombres disminuyó de 79,9% a 76,1%, respectivamente.  A esto se suma que hay un porcentaje de desempleo mucho mayor con un 5,5% en hombres y para las mujeres está en el 6,2%.  Y se calcula que 200 millones de mujeres mayores de 60 años viven sin percibir ingresos regulares provenientes de pensiones en contraste con 115 millones de hombres.

 

Es por esta razón que el Instituto de la Familia de la Universidad de La Sabana definió ocho competencias laborales que son invisibles al sector empresarial y demuestran porqué las madres son buenas empleadas:

 

1. Piensan y actúan en función de las necesidades de una familia, por lo que siempre están orientadas y saben  sobre servicio al cliente”.

2. Poseen como nadie “liderazgo organizacional”.

3. Son coherentes entre lo que dicen y piensan, validando su “integridad y lealtad”.

4. Para atender la alta demanda que exigen tener hijos, generan gran capacidad de “eficiencia laboral”.

5. Son capaces de organizar a los hijos y esposo y saben trabajar en equipo.

6. Tienen un gran poder de comunicación, al saber lidiar con niños pequeños.

7. Potencian las necesidades de su familia y tienen visión de negocio.

8. Tienen voluntad de aprender y mejorar constantemente.