Las 5 molestias menos conocidas del embarazo
Todos nos hablan de las náuseas o la comezón en la pancita, pero seguramente de éstas no te comentaron mucho. Checa este listado.
Las 5 molestias menos conocidas del embarazo

Existen otras señales de las que se habla muy poco pero no por ello son menos recurrentes. No te preocupes, todas son normales. Aquí te lo decimos.

 

Dolor de senos

De hecho puede ser uno de los primeros síntomas del embarazo y se presenta porque tus senos se preparan para la lactancia. Y no creas que son grandes dolores, éstos son parecidos a las molestias del periodo menstrual. El aumento de estrógeno y progesterona es el responsable y a partir del tercer mes, el dolor o sensibilidad en los senos disminuye e incluso desaparece, aunque el tamaño siga aumentando.

 

Salida de leche

Esta incomodidad aparece cuando se acerca el momento del parto. Y es normal que de pronto veas tu blusa con una mancha de una sustancia pegajosa y acuosa, la primera leche de los pechos llamada calostro.

 

Sangrado de encías

Sí, esto también es causado por las hormonas, aunque debes estar atenta a otros signos para que no sea un problema mayor. También es común que veas tus encías más enrojecidas, abultadas y doloridas, pero si estos síntomas se presentan en exceso puede ser un problema de gingivitis que hay que controlar para evitar riesgos y que derive en periodontitis, una forma grave de enfermedad de las encías.

 

Fugas de orina

Son muy molestas y nos pueden causar mucha vergüenza. La incontinencia urinaria es común en el tercer trimestre de embarazo y aunque suelen ser pequeñas fugas cuando reímos, tosemos, estornudamos o hacemos algún esfuerzo, esto se debe a que el útero, cada vez más crecido, ejerce sobre la vejiga. Para prevenirlas realiza todos los días los ejercicios de kegel para fortalecer el suelo pélvico. Así que no te preocupes si es sólo orina, mantente atenta si no se trata de líquido amniótico.

 

Salida de sangre por la nariz

Nuevamente las hormonas son las culpables ya que el aumento de estrógeno que circula por el cuerpo y el aumento el flujo sanguíneo hacia las membranas mucosas de la nariz, provoca que éstas se hinchen y ablanden. Procura sonarte suavemente, evita que los conductos nasales se resequen en exceso y carga siempre pañuelos desechables.