Los mitos más comunes sobre la lactancia
Estas falsas creencias no sólo son muy habituales, sino que muchas mujeres se ven afectadas por eso a la hora de lactar a sus peques.
Los mitos más comunes sobre la lactancia

Según algunas investigaciones, cada vez son menos las mujeres que se atreven a amamantar a sus hijos y muchas veces, esto se debe, a todos los mitos que existen en torno a la lactancia.

 

Tamaño de los pechos afecta producción de leche

Esto es totalmente falso. El tamaño de los pechos no tiene relación alguna con la cantidad de leche que puede producir.

 

Hay mujeres que no tienen leche de buena calidad

¡Falso! Todas las mujeres tienen la leche que sus hijos necesitan y no existe evidencia científica que demuestre una relación entre la dieta de la madre y la calidad de leche. Lo único que se necesita durante este periodo es una dieta equilibrada para tener una buena digestión y evitar la obesidad de la madre.

 

No amamantar si estas estresada o asustada

Aunque el flujo de leche puede verse afectado ante este tipo de situaciones, no quiere decir, que debes suspender la lactancia.

 

Los bebés te agarran de chupón

Los requerimientos de los bebés van cambiando a medida que van creciendo y, por tanto, pasan por momentos en que necesitan estimular aún más el pecho para poder aumentar la producción de leche y así quedar satisfechos.

 

No se puede tener relaciones sexuales durante la lactancia

Las relaciones íntimas no influyen ni alteran en ninguna medida la producción de leche materna.

 

El calostro no sirve para nada

El calostro es el primer líquido que sale del pecho y es la fuente de nutrientes equivalentes a una vacuna para el bebé, por consiguiente no debe tirarse y como duran aproximadamente tres días, debe disfrutarla al máximo.