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Platicar con tu bebé, lo hará hablar más rápido
Los niños a quienes se les habla y se les lee cuentos desde que nacen, aprenden mucho antes a hablar.
Platicar con tu bebé, lo hará hablar más rápido

 

Los niños son muy receptivos desde el nacimiento. Con sólo seis semanas de vida son capaces de fijarse en las sencillas imágenes de los cuentos para bebés. Además, las van archivando en el cerebro. Algo muy importante es que los papás les muestren diferentes objetos y les hablen de ellos al mismo tiempo. Eso despierta su curiosidad por aprender más y más.

 

El lenguaje es el segundo gran estímulo en el proceso de aprendizaje de los bebés. Además, dirigirse a ellos con frecuencia amplía su estructura neuronal en el cerebro.

 

Platicar con tu bebé, lo hará hablar más rápido

 

Cuanto antes se empiece con la estimulación, mejor (sin agobiarles, claro). Pero a los bebés hay que hablarles en un tono de voz suave y cariñoso, pues sin una relación emocional se entorpecerá su desarrollo intelectual.

 

Observar y oír a la vez

 

Los científicos llaman «atención conjunta» a otro elemento importante en el aprendizaje de los bebés: prestar atención a un objeto y recibir información sobre él. Señalar una pelota o un perro y hablar sobre lo que está señalando, despierta la curiosidad del bebé.

 

 

Platicar con tu bebé, lo hará hablar más rápido

 

A los tres meses los bebés son capaces de mirar y escuchar a la vez, y esa experiencia les encanta. Cuando papá o mamá les muestran algo: «Mira tu osito. ¿Dónde está? ¡Está en la cuna!», le ayudan a comprender mejor su entorno.

 

Alcanzar, agarrar y tocar los objetos son los siguientes pasos importantes para estimular el proceso del pensamiento abstracto a través de las nuevas impresiones sensoriales. Es recomendable estimular a los bebés a partir de los cinco o seis meses, con materiales de diferentes texturas como madera, plásticos y telas.

 

 

En la redacción de Padres e Hijos