Ser Mamá
Suplementos alimenticios
Aunque la embarazada siga una dieta sana, es habitual que necesite un aporte extra de vitaminas.
Suplementos alimenticios
La alimentación de la madre es vital.

Si estás pensando en concebir un bebé, conviene que vayas antes al ginecólogo, para que valore tu estado de salud y vea si necesitas algún aporte extra de vitaminas. En cualquier caso, te mandará un suplemento de ácido fólico y yodo, que se aconseja tomar desde al menos un mes antes de la concepción.

Es imprescindible que consultes al médico antes de ingerir cualquier suplemento vitamínico y que tomes exactamente la cantidad que él te ha indicado. Cuidado, un mal uso o abuso de ciertos nutrientes puede afectar a tu salud, así como al  desarrollo de tu futuro bebé.

ÁCIDO FÓLICO
Es una vitamina del grupo B que interviene en la síntesis del ADN. ?Previene el labio leporino y los defectos del tubo neutral en el bebé ?(anencefalia, espina bífida e hidrocefalia). Hay estudios que ?apuntan que también puede evitar los abortos espontáneos.

Se encuentra en: Legumbres verdes: lechuga, berros, espinacas, espárragos. Todo tipo de col: coliflor, col de bruselas, brócoli... También en nueces, naranjas, toronja, limones.

Necesidades: Las vitaminas que contienen los alimentos no cubren las necesidades ?del feto porque una parte importante se destruye con el almacenamiento y la cocción. Por eso, en el embarazo necesitas un suplemento de 400 microgramos.

Cuándo tomarlo: Meses antes de la concepción y durante las primeras semanas de embarazo.

YODO
Es indispensable para el buen funcionamiento de la tiroides. Las disfunciones de esta glándula pueden ocasionar alteraciones neurológicas, retrasos en el desarrollo e incluso parálisis cerebral en el bebé.

Se encuentran en: El marisco, el pescado y la sal yodada (no común ni marina).

Necesidades: Con una dieta equilibrada se puede obtener el yodo necesario. ?Durante la gestación se suele recetar un suplemento de 220 microgramos ?para prevenir la aparición de alteraciones hormonales en el bebé ?que puedan interrumpir su desarrollo.

Cuándo tomarlo: La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) ?recomienda incrementar el consumo unos meses antes del embarazo y ?mantenerlo hasta que finalice la lactancia.

CALCIO
Esencial para la formación del esqueleto y los dientes del bebé. ?Se ha comprobado que un suplemento de calcio en la dieta reduce ?los problemas de hipertensión gestional, el riesgo de preeclampsia y ?el de parto prematuro (antes de la semana 36ª de gestación).

Se encuentra en: Leche y derivados: yogures y quesos. Huevo, pan integral. ?Algunas verduras verde oscuro: espinacas, brócoli, berros.

Necesidades: Se cubren con dos o tres tazas de leche. Si no aportas a través de los alimentos la cantidad suficiente de calcio a tu bebé, él las tomará de tus reservas. Para que el calcio se fije en los huesos necesita la presencia de vitamina D ?(bastan unos minutos al sol cada día para que tu organismo la fabrique).

Cuándo tomarlo: En casos de mujeres que no lo toman en la dieta, a partir del segundo ?trimestre de gestación y durante la lactancia. Se aconseja a las gestantes ?con riesgo de sufrir hipertensión.

HIERRO
Es el componente esencial de la hemoglobina, pigmento que transporta el oxígeno y da el color a los glóbulos rojos.

Se encuentra en: Berros, espinacas, perejil, lentejas, frutos secos,  fresas, ciruelas, sardinas, germen de trigo, garbanzos, yema de huevo, acelgas, soya, semillas de girasol, hígado de ternera, riñones, chocolate, frijoles...

Necesidades: Están aumentadas porque el feto necesita una gran cantidad de hierro ?para fabricar sus glóbulos rojos. Si tu alimentación es pobre en este mineral, el bebé se nutrirá de tus reservas ocasionándote anemia.

Cuándo tomarlo: En casos de anemia durante el embarazo y la lactancia. El organismo asimila ?con más facilidad el hierro hemo (de procedencia animal) que el no hemo ?(procedente de vegetales). Para que el organismo lo absorba mejor, convienebtomarlo con vitamina C (jugo de naranja u otros cítricos, kiwi, frutas tropicales).

ÁCIDOS GRASOS, OMEGA 3

Reducen el riesgo de hipertensión asociada al embarazo y son esenciales ?en el funcionamiento del sistema nervioso del bebé. Durante la lactancia el organismo del niño necesitará un mínimo de aporte diario a través de la leche materna, para seguir creciendo y formando sus tejidos y su sistema nervioso, ?por lo que la dieta materna debe satisfacer la demanda de la madre y su bebé.

Se encuentra en: Pescados azules: arenques, sardinas, boquerones, truchas, salmón, ?caballa, atún. Aceites de germen de trigo, nueces y avellanas. Mejillones.

Necesidades: Se aconseja disminuir un poco el consumo de carne y ?aumentar el pescado (bien cocido), vegetales y leguminosas.

Cuándo tomarlo: Cuando hay un alimentación inadecuada y en los embarazos muy seguidos ?en el último trimestre de gestación y durante la lactancia. ?Un aporte extra de ácidos grasos puede disminuir el riesgo de parto pretérmino. ?Hay evidencias de que previene la preeclampsia.

ZINC
Es un oligoelemento esencial que juega un papel fundamental ?en el crecimiento del feto. Colabora en el desarrollo de los órganos ?reproductivos y es fundamental para formar los huesos.

Se encuentra en: Carne vacuna, cerdo y cordero. Betabel, trigo, maíz, y vegetales ?de hoja verde. Durazno, zanahorias y champiñones.

Necesidades: El organismo necesita 100 mg más de lo habitual: 57% va a ?parar al feto y el resto al músculo uterino.

Cuándo tomarlo: En especial cuando se consume poca carne.

¿Sabías que lo que comes en el embarazo es fuente de nutrición para tu bebé y que tu alimentación está estrechamente relacionada con su salud y bienestar?

COMENTA ESTA NOTA
No necesitas estar registrado ni iniciar sesión en Facebook
Si quieres recibir más información