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Ser Mamá

Todo lo que necesitas saber durante el parto

Por Mayra Martínez

Expulsar a tu bebé es la fase más agotadora (y a veces la más temida) del parto, pero también la más satisfactoria. Sabemos que pensar en cómo nacerá tu bebé y si sentirás dolor te causa estrés, pero piensa en que todo saldrá bien, que gracias a la analgesia epidural será menos doloroso y enfoca toda tu energía para ayudar a tu bebé a nacer: no tengas miedo de hacer todo lo que te indique tu médico. Los expertos responden las dudas más frecuentes.

¿Cómo se sienten las contracciones de parto?
Son más intensas que las de la dilatación y un poco más espaciadas (si al final de la dilatación se producen cada minuto, en el expulsivo aparecen cada dos o tres minutos). Cada espasmo contrae el útero y empuja al bebé hacia afuera.

¿Cuánto duran?

Pueden ser de 20 minutos o hasta de dos horas. Depende del tamaño del bebé, de cómo esté colocado, del tipo de pujido, si es tu primer parto…

¿Cómo se puja?

Cuando comience cada contracción realiza una respiración completa o profunda a fin de oxigenarte bien y prepararte para el esfuerzo. Hay dos tipos de pujidos efectivos:

Pujido bloqueado: haz una inspiración profunda, retén el aire en tus pulmones y flexiona tu tronco hacia el pubis para contraer tu abdomen, aumentar la presión y favorecer la salida del bebé. Es el más usado porque es muy efectivo y rápido, aunque el suelo pélvico sufre.

Pujido espiratorio: es inspirar y espirar lentamente dejando salir el aire por la boca (a veces se produce un tipo de quejido). El tronco, en vez de flexionarse, se estira para que no trabajen los músculos rectos abdominales. Los pujidos expulsivos largos ayudan a que el suelo pélvico se adapte y se distienda más despacio.

¿Cuándo comienzo a pujar?
Cuando tengas una dilatación de 10 cm. Primero inspira profundamente y saca el aire mediante suaves soplidos, mientras dura la contracción, o jadea rápidamente.

¿Y si no quiero pujar?

Puede ocurrir por causas naturales o porque la epidural disminuyó tu sensibilidad; entonces tu médico te dirá cuándo hacerlo.

¿Qué puede hacer mi pareja?
Si tu pareja entra al quirófano, se acomodará a un lado, a la altura de tu cabeza. Desde ahí puede ayudarte a flexionar el tronco, hablarte para estimularte y ver juntos la salida del bebé.

PEXELS

Te recomendamos: Lesiones del bebé en el parto

¿Y la placenta?

Sale entre 10 y 30 minutos después del nacimiento. No duele, únicamente se sienten algunas contracciones que la desprenden del útero y la expulsan. Aunque es raro, puede suceder que no salga espontáneamente; en este caso, el médico la desprenderá con mucho cuidado.

¿Cómo saldrá mi bebé?

La cabeza de tu niño suele mirar hacia el suelo, aunque gira casi de inmediato para permitir la salida del resto del cuerpo. Luego, el especialista limpia la nariz y boca del pequeño para retirar el líquido amniótico. A veces, según el caso y cómo venga acomodado tu bebé, se utilizan herramientas como fórceps, espátulas o ventosa. En estos casos el médico te irá explicando el proceso paso paso y te dirá cómo puedes colaborar mejor.

¿Cuándo se realiza y cómo es la episiotomía?

Un poco antes de la expulsión del bebé se produce un abultamiento de la zona anal y del periné. Cuando la cabeza del bebé se asoma, la doula o el médico, si lo consideran necesario, realizan una pequeña incisión en la zona del periné para evitar desgarros o que te lastimes y así ayudan al bebé a que salga sin problema. Si no te pusieron epidural, te inyectarán anestesia local para realizar el corte.

¿Me sentiré mal después del nacimiento del bebé?

TU CUERPO REACCIONA AL GRAN ESFUERZO FÍSICO Y PODRÍAS PRESENTAR:

•Temblores en todo el cuerpo

•Sensación de frío incontrolable
•Lo ideal es que después de cortar el cordón umbilical coloquen a tu bebé sobre tu pecho: es el momento en que inicia el vínculo especial.

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Padres e Hijos

Publicar fotos de tus hijos puede suponer un riesgo para su seguridad

Tres de cada diez padres suben fotos de sus hijos a las redes

El 30% de los padres publica al menos una vez a la semana imágenes o vídeos en los que aparecen sus hijos a través de las redes sociales, y uno de cada diez lo hace cuatro o más veces al día, según un estudio realizado por McAfee.

En el lado contrario, la mitad de los padres es consciente de que este hecho puede provocar un problema en la seguridad personal de los más pequeños. Entre ellos puede acarrear riesgos de acoso, secuestro o ciberbullying. Además de que el 58% de ellos consideran estar en su derecho de subir fotografías sin el permiso de sus hijos.

No obstante, el 71% de los padres sabe que las imágenes pueden llegar a manos indeseadas, estos no son realmente conscientes de los verdaderos problemas que esto puede acarrear. El consentimiento por parte de un niño para que contenido relacionado con él acabe en Internet es un aspecto del cual aún hay gente que recela.

«Si las imágenes compartidas caen en manos equivocadas, se puede llegar a sustraer información sensible como la fecha de nacimiento, domicilio, colegio o incluso el nombre completo del niño», señala Francisco Sancho, product manager consumer y mobile de McAfee.

El 58% de los progenitores cree estar en su derecho de subir cualquier fotografía de su hijo sin permiso de este, mientras que el 22% no considera que deban ser los menores quienes den permiso para ello, y el 19% dicen que es una decisión que siempre debe dejarse en manos de los adultos.

Además, hay padres que integran a su hijo dentro de sus redes sociales de forma recurrente, pues el 30% de ellos publica una foto o video de sus hijos al menos una vez al día y un 12% difunde una cantidad de contenido hasta cuatro veces mayor.

Parte de los adultos todavía no tienen en cuenta lo que puede suponer a nivel psicológico que un niño esté en Internet sin quererlo, pues solo al 23% le preocupa que el niño desarrolle ansiedad por la publicación de una foto y menos de cuatro de cada diez piensan que podrían avergonzar a su hijo.

Publicar fotos de menores en redes sociales puede suponer un riesgo para la seguridad de los niños, el 70% de padres publica exclusivamente este tipo de contenido en sus cuentas privadas de redes sociales.

TEXTO: RODRIGO GONZÁLEZ

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Padres e Hijos

Ten cuidado en no convertirte en un hiperpadre; ¡mira por qué!

Existe una nueva forma de paternidad y maternidad que consiste en presionar a los hijos con múltiples actividades y sobreprotegerlos. Son los llamados hiperpadres.

Incluso, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) alerto sobre esta situación, pues puede generar a futuro, adultos inseguros o con grados de autoexigencia que les dificultará desarrollar su parte afectiva y social, señaló para El Universal Mariana Gutiérrez Lara, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Los hiperpadres suelen ser sobreprotectores, y sin ánimo de hacerles daño, terminan por impedir a sus hijos que desenvuelvan sus habilidades sociales.

Especial

Hay personas temerosas y extremadamente precavidos, algunos otros son controladores y les gusta decidir por los demás. Cuando tienen hijos encuentran donde vaciar estas características

Una de las razones más utilizadas para que los hijos aprendan muchas cosas, es porque en cuanto más sepan, mejor preparados estarán para su vida adulta. No suena mal, para nada, sin embargo toda formación en exceso termina por volverse disfuncional.

“Está bien que los niños aprendan algún deporte o desarrollen habilidades artísticas, pero un padre siempre debe preguntarse ¿para qué?: para competir, para que puedan expresar sus emociones en diferentes ámbitos, para que encuentren un desahogo o posibilidades de regularse; si se hace con el propósito de que sean perfectos, no sucederá”, explicó Gutiérrez Lara.

¿Y ustedes, están siendo así con sus hijos?

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Padres e Hijos

¿Cómo saber el sexo de tu bebé sin utilizar la ecografía?

El sexo de tu bebé puede ser determinado a partir de las 11 semanas de embarazo por medio de la ecografía. Sin embargo existen métodos antiguos que siguen siendo muy acertados, y si gustas puedes echar mano de ellos.

El Calendario Chino es uno de estos y quienes lo han utilizado dan constancia de su efectividad. Toma en cuenta factores como la edad de los progenitores y el mes en que ocurrió la concepción de tu futuro bebé.

El origen de este método surgió con la inquietud de poder escoger el sexo del bebé antes de engendrarlo. Para su utilización hay que tomar en cuenta la edad de la madre y el mes en el que se produce la concepción; ambas variables forman parte de una gráfica. La casilla que resulta de cruzar un mes con la edad de la madres es la que dicta el sexo del bebé.

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Cuenta la historia que la tabla original pertenece a la dinastía Qing (entre los años 1644-1912) y desapareció en 1900 en el Palacio de Verano del emperador Guangxu

El instrumento habría sido llevado a Inglaterra, donde la corona británica lo tenía escondida como un tesoro. En 1972, el papel apareció en Austria, donde fue visto por un historiador chino que copió el contenido y lo publicó en un periódico de Taiwán. Desde entonces, se publica anualmente por el Almanaque de los Hacendados Chinos y está disponible en los hospitales chinos.

Este calendario está en función de las fases de la luna (de 28 días) y no por las del sol como el calendario gregoriano de Occidente. Para calcular la edad lunar de la madre solo hay que tener en cuenta que si cumple años en enero o febrero, debe sumar dos años a su edad actual. Si los cumple cualquier otro mes, deberá añadir solo un año. Así, si tiene 25 y cumple años uno de los dos primeros meses del año, tendrá que fijarse en la fila de los 27, pero si hubiera nacido en marzo, en la de los 26 años. En caso de no recordar la fecha exacta de la concepción, se puede calcular sumando 14 días a la fecha del primer día de la última menstruación.

¿Tú lo utilizarías?

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Salud

Mira el mal que hacen los hisopos en oídos de niños

Aunque no se puede descartar al hisopo como una gran herramienta valiosa en la procuración de una limpieza efectiva en los oídos, pueden convertirse en todo lo contrario si se ocupan de manera inadecuada en los niños.

De acuerdo con estudio federal, en Estados Unidos ingresaron a emergencias alrededor de 263 mil niños por lesiones en el oído provocadas por hisopos de algodón entre los años 1999 y 2012.

Estas lesiones equivalen a que al menos 12,500 niños se lesionan al año, lo que también se traduce en 34 casos diariamente.

“Los dos conceptos erróneos más importantes que escucho como otorrinolaringólogo son que el canal auditivo se debe limpiar en casa y que se deben usar hisopos de algodón para limpiarlo: ambas ideas son incorrectas”, señaló el doctor Kris Jatana, autor del estudio del Departamento de Otorrinolaringología Pediátrica del Hospital Pediátrico Nacional en Columbus, Ohio.

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Jatana explicó que la limpieza no es necesaria como se cree y mucho menos con el uso de hisopos, pues normalmente los canales auditivos se asean solos; utilizar algún utensilio para hacerlo podría provocar graves daños.

“Usar hisopos de algodón para limpiar el canal auditivo no solo empuja al cerumen más cerca del tímpano, sino que hay un riesgo significativo de provocar una lesión entre menor y grave en el oído”, explicó el especialista.

Los casos registrados de lesiones indican que el 73% ocurrió por limpiar los oídos con hisopos, mientras que el 10% se debió a jugar con ellos; el restante 9% fue porque los niños se cayeron cuando tenían los hisopos en los oídos. La gran mayoría de los lesionados tenían menos de ocho años de edad, de los cuales el 40% de los casos eran menores de tres años.

Algunas de las lesiones más comunes que pueden ocurrir al utilizar hisopos son: Tímpano perforado, lesión de tejido blando, sensación de cuerpo extraño. También se pueden sufrir mareos, tener problemas de equilibrio y pérdida auditiva irreversible.