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10 trucos para tomarle fotos a tus hijos

Los padres queremos fotografiar cada momento significativo de la vida de nuestro hijo, ¡y todos lo son! Logra las mejores imágenes con estos tips.

Los padres queremos fotografiar cada momento significativo de la vida de nuestro hijo, ¡y todos lo son! Logra las mejores imágenes con estos tips.

Su primera sonrisa, su primer paseo, la visita de los abuelos, la hora del baño, una foto para el bautizo?

Los bebés crecen muy rápido y a los papás  nos gustaría inmortalizar cada momento de su asombrosa vida.

Los consejos para sacar fotos a tu bebé que te proponemos son muy sencillos, pero efectivos. Te ayudarán a sacar todo el partido a la cámara y a conseguir imágenes inolvidables de tu hijo.

1.- Ten la cámara siempre a la mano: lleva siempre tu cámara contigo, con la batería cargada y suficiente memoria. La mayoría de los móviles de última generación hacen unas fotos excelentes, en muchas ocasiones te bastará. Si tienes una cámara de más calidad no la guardes en el último cajón de la casa, tenla siempre preparada. El momento perfecto para sacar fotos a un niño puede surgir en cualquier momento, pero también pasa rápido.

2.- No esperes a que el bebé tenga la pose ideal: la clave para conseguir la foto perfecta es fácil: ¡seguir disparando! No esperes al momento ideal: haz como los fotógrafos profesionales y dispara varias veces sin darle muchas vueltas. Si tu cámara tiene modo de ráfaga, utilízalo. Alguna de las imágenes de la secuencia será la que estás buscando, y siempre puedes borrar después las que no quieras.

3.- Captura las grandes emociones: no fotografíes a tu hijo solo cuando esté sonriendo angelicalmente, sino también cuando haga un puchero, frunza el ceño, muestre su asombro o incluso a la mitad de un berrinche. Tendrás un registro imborrable de su carácter, con sus risas y sus lágrimas, a cada edad.

4.- Busca un ayudante: sacar fotos a tu peque será más fácil si tienes un ayudante que se sitúe detrás de ti y llame su atención con gestos, canciones y ruiditos para arrancarle una sonrisa o un gesto divertido. Así, tú solo tienes que preocuparte de hacer la foto.

5.- Acércate: para capturar un instante revelador de las emociones de tu bebé, intenta acercarte a su cara con el zoom el máximo posible. Un objetivo de 125 mm es ideal para los retratos: se desenfoca el fondo y se mantiene en foco lo que nos interesa: la cara del niño. Si no tienes mucha práctica, puedes hacer una foto más abierta y encuadrar después la imagen en el ordenador, recortándola a tu gusto.

6.- Ponte a la altura del niño:

muchos fotógrafos profesionales y blogs de fotografía recomiendan ponerse a la altura de los niños para fotografiarlos. Enfoca a tu bebé a los ojos: la mirada es el elemento que más emociones transmite. De todas formas, no tengas miedo de probar diferentes encuadres, fondos y perspectivas. Ya tendrás tiempo de borrar las que no te gusten.

7. Fotos robadas y juegos, las mejores fotos de niños: fotografía a tu hijo cuando no esté haciendo caso a la cámara: mientras juega con su peluche, chapotea con el agua o hace muecas. Conseguirás mejores resultados si te mueves tú para buscarlo con el objetivo que si le dices ?mira, mira a la cámara? esperando que se gire y te mire para hacerle la foto.

8.- Elige bien la ropa del bebé: para conseguir buenas fotos de niños, los expertos aconsejan vestirlos con colores alegres y lisos, es decir, sin rayas, cuadros o estampados pequeños, porque se confunden en la foto. Los tonos clásicos para vestir a los bebés (rosa y azul) son poco favorecedores en las fotografías.

9.- El fondo de la foto es importante: antes de disparar la cámara, comprueba qué se ve detrás de tu hijo. Evita los fondos feos, como las pilas de ropa sin planchar, y cables junto al mueble. Busca un fondo simple, para que tu bebé destaque: en el exterior, un fondo de hierba o agua, dentro de casa, una pared de un color bonito o una tela.

10.- Usa luz natural: la mejor luz para fotografiar a niños y bebés es la luz natural, especialmente la del atardecer y la del amanecer, que son más suaves. Evita que el sol esté en frente de la cámara, para que la imagen no quede a contraluz. Tampoco pongas al niño frente al sol, porque cerrará los ojos. Una luz suave que viene de una ventana siempre es más favorecedora que el flash de una cámara. Si estás haciendo fotos en el exterior, bajo la sombra de un árbol, por ejemplo, necesitarás un flash de relleno.