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3 ideas para momentos de crisis

¿Llora? ¿Está aburrido? Estos ejercicios le ayudarán a entretenerse y calmarse.

¿Llora? ¿Está aburrido? Estos ejercicios le ayudarán a entretenerse y calmarse.

Hambre, sueño, frío… el llanto puede tener muchas causas. ¿Y aburrimiento?, sí, los bebés también se aburren. Necesitan atención, diversión y, en ciertos momentos, emociones fuertes. Cuando pasan la tarde en la cuna, aburridos, les puede sobrevenir sin ningún aviso un ataque de llanto. Parece obvio, pero en los momentos de crisis lo más adecuado es resolver la necesidad que generó la crisis. ¿Se quedó con hambre? ¿Le aprieta el pañal? Si no encuentras la solución al problema, un buen juego siempre puede darte un pequeño margen de tiempo, aunque debes tener en cuenta que si tiene hambre o siente dolor, difícilmente se distraerá jugando, en especial los primeros meses. Pero, para cualquier otro problema, el juego será la mejor salida.

 

1. Marionetas entrometidas
Sienta a tu hijo frente a ti en su carriola o sillita mecedora. Con dos marionetas (o calcetines, muñecos, etc.) adopta diferentes voces y representa una divertida historia a tu pequeño.

 

Quizá esté llorando a todo pulmón, pero si el motivo no es el hambre ni el dolor, el movimiento de los títeres y el sonido distorsionado de tu voz puede atraer con facilidad su atención.

 

Si está muy irritado, es importante que no empieces dirigiéndote directamente a él con la marioneta; esto le irrita más o puede asustarlo. Es mejor dejarle espacio físico e interpretar la historia cerca, pausadamente, como si te dirigieras a otra persona.

 

Cuando esté calmado y él mismo muestre interés por involucrarse en el juego, entonces sí, es momento de interactuar con él.

 

2. Atrapo la luz
La luz llama poderosamente la atención de cualquier bebé. Aprovecha esta ventaja y diseña una actividad «luminosa» que ponga en juego sus nuevas habilidades.

 

Hacia los ocho o nueve meses, cuando ha adquirido soltura en el ejercicio de agarrar y soltar, puedes entretenerlo un buen rato con algo tan sencillo como una linterna o con el reflejo del sol en tu reloj. Puede que al principio no haga mucho caso al juego, pero acabará interesándose por él.

 

Enfoca la luz de una pequeña linterna sobre tu pierna, sobre un brazo o sobre el sofá que tu hijo y tú comparten. Tu pequeño se verá impulsado a atrapar esa luz, ya que a esta edad todas las cosas brillantes lo atraen poderosamente.

 

Su sorpresa al ver que la luz que tanto le gusta no se puede atrapar será mayúscula, pero no cesará tan fácilmente en su intento. Repetirá y repetirá hasta cansarse.

 

3. Sonido amigo
Hay sonidos que pueden calmar a un niño en sus primeros meses de vida; es curioso, pero cada pequeñín tiene sus preferidos. Suelen ser metálicos, rítmicos y animados.

 

A veces es una determinada melodía del celular, una canción que escuchaba desde antes de nacer o un sonido descubierto al azar, por ejemplo, el que haces con una cazuela.

 

Esté el chiquillo del humor que esté, el sonido que tanto le gusta llama poderosamente su atención cada vez que suena y generalmente provoca que guarde silencio de inmediato.

 

Encuentra el sonido que «hipnotiza» a tu hijo y siempre tenlo a la mano para momentos de crisis.