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5 tips para aliviar el dolor de tu pequeño

Existen remedios mágicos para eliminar sus pequeños dolores. ¡Descúbrelos!

Existen remedios mágicos para eliminar sus pequeños dolores. ¡Descúbrelos!

Jorge ve su cochecito bajo la mesa, gatea hasta él y se golpea con la mesa. Entonces, mira a su alrededor, busca asustado a mamá y cuando la ve, grita: ¡Auuuuu!, qué palabra más desgarradora, en ese momento quisieras ser maga y curar sus males con un rápido abracadabra. Lo cierto es que resulta imposible protegerlos de todos los accidentes cotidianos.

 

Además, estos traspiés forman parte de su desarrollo y son importantes para que aprendan a controlar, tanto su entorno como a sí mismos. Lo que sí puedes hacer es estar ahí para levantar al nene, valorar los daños, secar sus lágrimas y curar las heridas con besitos. Todos los papás cuentan con un repertorio “sanador” en caso de accidentes. Aquí te presentamos los más eficientes.

 

1. Cura, sana: tiene múltiples versiones porque es un clásico que casi todo el mundo conoce. Es más o menos así: “Sana, sana, coliga de rana, si no sana hoy, sanará mañana”. Mientras le cantas, frota el golpe suavemente y luego dale unos bestias sobre la zona adolorada. También puedes invitar a tu pequeño a que cante contigo esa poderosa cancionista.

 

2. Crema milagrosa: algunas mamás llevan en la bolsa de mano una crema hidratante o un aceite para las manos que se puede convertir en un ungüento para todo. Esta crema especial se aplica sobre los moretones, chichones, torceduras y golpes recientes (pero no sobre heridas) y también cuando le duela su cabeza o pancita. Se administra amorosamente, con un suave masajito y palabras dulces.

 

3. Ata un listón: cuando el golpe o la herida son pequeñitos y no dejan huella, pero el susto y el dolor han sido grandes, utiliza un bonito listoncito vistoso para decorar la zona y al mismo tiempo llamar la atención de amigos y familiares. Así, todo el mundo le preguntará por qué lleva ese listón y podrán explicar juntos, con orgullo, lo que ocurrió. A los nenes héroes les encanta contar con pelos y señales lo valientes que fueron y lo mucho que les dolió.

 

4. Dibuja sobre la zona que duele: siempre que no haya heridas abiertas y que el niño pueda ver la parte que le duele (ni la frente ni la espalda), puedes hacer un dibujo con una carita sonriente (con un marcador de color, fácil de lavar), de un gatito, un oso o un corazón. Explícale que el dibujito está curando el daño y poniendo alegre la zona adolorida. En el caso de los vendajes también se puede dibujar encima para “acelerar” el proceso de curación.

 

5. Los polvitos mágicos: una cajita de crema vacía te servirá para llevar en tu bolsa los polvos mágicos “curalotodo”. Puedes usar diamantina con algo de crema o aceite para que se pegue sobre la piel. También pueden ser polvos mágicos invisibles. Si al esparcirlos sobre la zona afectada recitas unas palabras mágicas y diriges la acción con una improvisada varita mágica (un bolígrafo o un palito), el hechizo será doblemente efectivo.