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6 claves para saber cómo cambiarle el pañal a tu bebé

Con la práctica, el cambio de pañal deja de tener secretos. Tenemos para ti las recomendaciones básicas.

Con la práctica, el cambio de pañal deja de tener secretos. Tenemos para ti las recomendaciones básicas.

Aunque parece una tarea sencilla, el cambio de pañal tiene sus trucos, mismos que te ayudarán a evitar que tu peque se roce o tenga escurrimientos cuando comience a gatear e incluso caminar. ¿Quieres conocerlos? Sigue leyendo.

 

1. TODO A LA MANO: antes de empezar, procura tener listo todo lo necesario. pañal limpio, gasa o esponja humedecida en agua, jabón neutro, toalla o toallitas húmedas para bebé, crema antirozaduras, etc.

 

2. UN SITIO CÓMODO: si es posible, elige un lugar agradable y cómodo tanto para ti como para él. Que no te tengas que agachar tanto, que el peque se sienta a gusto. A algunos bebés no les agrada el cambio de pañal, sobre todo si tiene la piel irritada y sufren molestias cada vez que les tocan esa zona. Y si, además. están incómodos, encima de una mesa dura por ejemplo, llorará más.

 

3. CON LAS POMPIS AL AIRE: agradecerá que le des un respiro a su piel de vez en cuando dejándola sin un pañal que la cubra. Un buen momento es la hora del cambio: puedes aprovechar para dejarlo al menos unos minutos con las pompis al aire. Eso sí, asegúrate de que haya una temperatura agradable en la habitación y, por supuesto, es fundamental no exponer al bebé a corrientes de aire.

 

4. CREMA PROTECTORA: no es necesaria usarla siempre, sobre todo si no tiene la zona irritada. Sin embargo, si ves que empiezan a enrojecerse sus pompas, aplícala de vez en cuando. Tampoco está de más utilizarla por la noche, cuando pasará más horas seguidas con el pañal.

 

5. EN EL CAMBIADOR: vigilarlo es fundamental, también cuando es muy pequeñito, sobre todo porque aunque confíes en que todavía no se mueve mucho y sería incapaz de caerse del cambiador, puede sorprenderte girándose sobre sí mismo por primera vez.

 

6. DIFERENCIAS EN LA HIGIENE: no se limpia igual a un niño que a una niña. Aunque en ambos casos debes limpiar bien todos los pliegues de la piel y secar antes de poner el nuevo pañal, es necesario tomar en cuenta lo siguiente:

Niños: pasar una toallita húmeda sobre la base de los genitales, la parte baja de los testículos y el pene, pero sin forzar la separación entre el glande y el prepucio.

Niñas: la limpieza se realiza de adelante hacia atrás (desde el pubis hacia el ano) con un algodón empapado en agua, separando los labios mayores, para evitar que las heces se introduzcan en los genitales y le causen una infección.