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Con esas manitas

Las actividades plásticas son parte importante de la preparación escolar.

Las actividades plásticas son parte importante de la preparación escolar.

En la educación infantil los contenidos están estructurados en áreas de experiencia y aprendizaje, de las que son parte importante la plástica y las manualidades. El lenguaje plástico se concibe en esta etapa como un medio de expresión que, junto con el musical, conforman el lenguaje artístico, uno de los ejes a desarrollar a estas edades. Con estos trabajos que se realizan en el aula se persiguen varios objetivos:

 

1. Que los pequeños manipulen diferentes materiales para que adquieran nuevas habilidades y destrezas.

 

2. Que a través del dibujo, la pintura, el modelado y el resto de las técnicas, los chiquillos desarrollen su sentido estético.

 

3. Que perciban sus obras de arte como un medio de expresión de su mundo interior y de sus experiencias.

 

¿Qué desarrolla la plástica?

 

Habilidades manipulativas (motricidad fina): en las actividades manuales se potencia la diferenciación dáctil. Los niños pequeños utilizan (y perciben) su mano como un todo. De forma progresiva toman conciencia de sus dedos y lo que es mejor, de que cada uno puede funcionar independientemente de los otros. Esto es fundamental, tanto para el conocimiento del esquema corporal del niño, como para aprendizajes posteriores.

 

Desarrollo conceptual: los niños aprenden los diferentes conceptos (espacio, tamaño, forma, etc.) a partir de su propio cuerpo y, poco a poco, son capaces de plasmarlo en el papel. Las actividades plásticas dan mucho juego en este sentido. Cuando pegan papel dentro de un círculo, colorean de azul el cuadrado grande y de amarillo el pequeño o pintan círculos en un lado del papel, están trabajando conceptos de color, espacio y forma.

 

Creatividad, imaginación y fantasía: hay que dejar que los chiquitines se expresen con libertad, tanto en lo referente al color, como al tamaño y las formas. Es importante que no siempre les digas qué tienen que hacer y que ellos mismos decidan y expresen qué desean.

 

Trabajo individual y en equipo: hay actividades que realizan de manera individual potenciando la atención, la concentración y la intencionalidad. Pero si esto es importante, no lo es menos el que trabajen en equipo. Proyectos como hacer un mural o preparar un adorno para la función escolar, favorecen el trabajo en grupo y lo que trae consigo: atender a los deseos de los demás y aprender a expresar los suyos, respetar el turno, descubrir qué aportan los otros…

 

Comunicación: los niños pequeños tienen la capacidad de comunicarse a través de diferentes lenguajes: oral, corporal, musical, plástico… Poco a poco, según crecen, esta riqueza de lenguajes se va perdiendo, y le abre paso, de forma casi exclusiva, al lenguaje oral y escrito. Las actividades plásticas son un vehículo comunicativo fantástico para evitar que esas formas de expresión desaparezcan de su repertorio.