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Consejos para que tu peque disfrute hacer la tarea

Cuando llegan de la escuela lo que menos quieren es seguir estudiando.

Cuando llegan de la escuela lo que menos quieren es seguir estudiando.

Conforme avanzan en la educación, la tarea se vuelve cada vez más aburrida para algunos niños, además, después de un día de letras y números, lo que más quieren es llegar a casa a jugar y olvidarse de eso. Esto complica que muchos niños quieran sentarse a hacer la tarea.

 

Definir un horario de tareas

Las rutinas son la mejor forma de crear hábitos en los niños, el que los niños tengan una hora definida para dedicarla a las tareas hace que poco a poco las batallas sean menos, ellos se acostumbran a que deben cumplir. Ellos entenderán que hay horas para jugar y otras para sus responsabilidades. Elige una hora donde no estén cansados o con hambre.

 

Dedica un espacio de la casa para hacer la tarea

Debe hacerse sobre una mesa o escritorio, debe ser un espacio bien iluminado y sin distractores. El niño debe reconocer ese lugar y sobre todo sentirse agusto en él.

 

Ayuda a que se concentre

Es muy sencillo, primero siéntate junto a él y ayúdalo en sus dudas, pero deja que él lo haga. Tu presencia le da seguridad. Además, préstale atención, no hagas nada más cuando están haciendo tarea, como estar en el celular, llamar por teléfono, etc.

 

No borres

Ellos están aprendiendo es fácil que se equivoquen, cuando pase, explícale porqué está mal y déjalo que él borre, no lo hagas tú. Con eso ellos, sabrán que sus errores son su responsabilidad y debe saber cómo enmendarlo, aparte eso les da más seguridad y confianza.

 

Dale un descanso

Si ves que tu hijo dejó de concentrarse y e está costando trabajo entender, es mejor que le des 5 minutos para despejarse y continuar.

 

Trabaja por metas cortas

Vayan por pasos, poco a poco, pueden comenzar con la tarea de español, terminar una hoja y después darle unos segundos para retomar una siguiente tarea. Puedes aprovechar para felicitarlo si lo comprendió todo y dale aliento de que va muy bien.

 

Reconoce el esfuerzo y no te centres en lo negativo

A veces el estrés del día hace que tengamos menos paciencia y terminemos enojados y con gritos. Centrate mejor en su esfuerzo por hacerlo bien y no en sus errores.