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4 consejos de expertos para que tus hijos no odien hacer tareas

Cuando salen de la escuela, lo único que quieren hacer es jugar.

Cuando salen de la escuela, lo único que quieren hacer es jugar.

Al estar toda la mañana en la escuela, al salir, los niños quieren sólo olvidarse un poco de las sumas y restas y poder jugar y pasar un poco de tiempo haciendo otra actividad, razón que hace que hacer la tarea sea una verdadera batalla para papás e hijos, ¡todos los días!

 

Según cifras de la OMS, 25% de las niñas y un 34% de los niños de 11 años aseguran sentirse presionados por las tareas. Y el porcentaje aumenta con la edad, ya que 55% de las niñas y un 53% de los niños a los 13 años y un 70% de las chicas frente a un 60% de los chicos a los 15 años no disfrutan las tareas. Así que si éste es tu caso con tu hijo, expertos en educación infantil nos dan cinco recomendaciones para lograr que hacer la tarea no sea una batalla y dolor de cabeza para ambos.

 

1. No hagan la tarea en el mismo lugar todos los días

 

Después de estar sentados en una silla dura, delante de una mesa, sin poder moverse durante horas en la escuela, lo que menos quiere tu hijo es seguir sentado delante de una mesa y aparte estar solo. Intenta hacerlo en la terraza, con un poco de sol o en una mesita mientras tú estás cerca mientras planchas, lees o trabajas en la compu

 

2. Ayúdale si lo ves bloqueado y agotado mentalmente

 

Si las tareas lo desbordan, no permitas que se bloquee ya que eso no ayuda en nada en su aprendizaje.No dudes en echarle una mano, en dictarle lo que tenga que copiar, en proporcionarle alguna experiencia valiosa relacionada.

 

3. No lo castigues

 

Aprender no es sinónimo de castigo, y la palabra educación no debería ir acompañada de la palabra obligatoria. Aprender es una necesidad innata, un instinto de supervivencia, no lo podemos convertir en un castigo. Pero las tareas tradicionales, a edades tempranas, se asemejan más a un castigo que a un placer y se asocian a algo malo. Se castiga a los niños sin jugar, sin ir a fiestas de cumpleaños po incluso en la escuela, sin recreo.

 

4. Permítele saltarse alguna obligación de vez en cuando

 

Sus tardes están llenas de obligaciones, y en nuestro afán porque sean personas responsables no les damos tregua. Les exigimos llevar los deberes hechos todos los días, ir a todas las extraescolares, ducharse todos los días, y al final de la jornada muchos veces llega la hora de cenar e irse a la cama sin que hayan podido disfrutar un ratito de juego libre y no supervisado. Dale un respiro, liberarle de alguna obligación.