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¡Cuánto ha crecido!

¡Cuánto ha crecido!

¡Cuánto ha crecido!

Los pequeños a los dos años de edad ya son capaces desprender un sinfín de actividades. ¡Conócelas!

¿Sabes qué vamos a comer hoy?, pregunta la maestra de la guardería al pequeño de dos años que tiene enfrente. Lo van a saborear enseguida, pero de momento están ante una enorme pirámide alimenticia de cartón. “Papas con jitomate y garbanzos”, les anuncia, y ya hay un niño señalando el jitomate. Tras él, todos quieren tocarlo. “¿De qué color es el jitomate?”, interroga la profesora a los chicos, y la respuesta es unánime: “Rojo”. Está claro, ellos saben lo que comen. Los niños de dos años pueden aprender muchísimas cosas, más de las que te imaginas, siempre que les ofrezcas la oportunidad. Y esa oportunidad está en cada momento.

 

Los peques de dos años tiene poca capacidad de atención por lo que aprenden mucho más a través del juego y de actividades sencillas y prácticas.

 

Colores: en este año aprenden casi todos los básicos y algunos complejos, como el marrón o morado. Una buena idea es la costumbre de nombrarle todos los objetos acompañados de una cualidad. “Mira, un perro negro-flaco”, la que te parezca más evidente, la que esté aprendiendo.

 

Números: unos aprenden hasta el diez, otros hasta el seis (número de su casa), otros hasta el cinco. Si los repites pueden registrarlos casi todos, al principio algo desordenados: “Uno, tres y cinco”, grita. Como en el caso de las palabras, no hay que corregirlos, solo que los pronuncien bien.

 

Palabras: Luisito pasea en el parque con su mami. Cuando ella dice: “Mira, agua”, Luisito la corrige con sutileza: “Un charco”. Esta etapa conlleva una gran explosión en el área del lenguaje. Si utilizas un vocabulario rico y apropiado, tu pequeño lo aprenderá de manera natural.

 

Cantidad: comprenden qué es una cosa, dos y hasta tres, pero no cuando son más de cuatro. Si le muestras una bolsa de caramelos y le pides que tome dos, lo hará; pero si le dices que tome cinco tomará un puñado. Entienden, el concepto de uno y dos frente al de pocos y muchos.

 

Objetos: grande-pequeño, fuerte-suave… Las lecciones básicas de Plaza Sésamo son ideales a esta edad. Les encanta explorar opuestos. La moto de Daniel se hace “grande” o “pequeña”. La pequeña hace “piiii” y la grande hace “rumm”. Grande-pequeño, fuerte-suave, alto-bajo, delante-detrás..

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