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Así Crece

Deja las exageraciones y disfruta más de tu peque

No puede salir si está enfermo, no puede comer golosinas, hay que bañarlo todos los días… ¿De verdad hay que ser tan estrictos?

No puede salir si está enfermo, no puede comer golosinas, hay que bañarlo todos los días… ¿De verdad hay que ser tan estrictos?

Algunas pautas deben tomarse al pie de la letra. Por ejemplo, no podemos bajar la guardia en todo lo referente a la seguridad de nuestros pequeños: aplicarles una crema antes de exponerlos al sol, llevarlos siempre bien atados en la sillita del coche o no dejarlos solos en la bañera son normas "de obligado cumplimiento". Pero en otras situaciones ¡no exageres!,  disfruta más. De hecho, estas recomendaciones son ejemplos de normas que se pueden aplicar con cierta flexibilidad, dependiendo de las circunstancias.

Papilla fresca

Siempre es mejor consumir las verduras (enteros o en puré) frescas y recién cocidas ya que, al recalentarlos, se produce una pérdida de nutrientes. Pero hay otra razón. La mayoría de las verduras y hortalizas contienen nitratos procedentes de los fertilizantes que se han utilizado en su cultivo. Los nitratos se transforman en nitritos y, después, en el aparato digestivo, pueden originar nitrosaminas, unas sustancias que se consideran agentes cancerígenos. Al recalentar vegetales cocidos con anterioridad, la proporción de nitritos aumenta.

No hay motivo para alarmarse. En realidad, se considera que la cantidad de nitratos que llegan al organismo con un consumo normal de vegetales es completamente segura, tanto para niños como para adultos. No obstante, quienes quieran reducir los posibles riesgos, pueden tomar unas medidas sencillas, como comprar productos de temporada, a ser posible de cultivo ecológico, lavar las frutas y hortalizas cuidadosamente antes de consumirlas, y escoger las variedades con menor presencia de nitratos, como pepino y pimiento (la lechuga, la remolacha, las espinacas y las acelgas son las que más nitratos contienen).

Prohibir las golosinas

El valor nutritivo de las golosinas es nulo y, en cambio, contienen una gran cantidad de azúcar, además de aditivos y colorantes artificiales. No hay una edad para empezar a comerlas; en general, cuanto más tarde, mejor. Haces bien no ofreciéndoselas a tu hijo.

Aun así, no debes preocuparte si esporádicamente toma alguna en casa de los abuelos o en una fiesta infantil. Eso sí, asegúrate de que no le ofrecen caramelos duros ( podría atragantarse) y, cuando termine, debe cepillarse los dientes. Si quieres darle algo dulce, un trocito de chocolate es, desde el punto de vista nutricional, un alimento más adecuado.

No salir cuando está enfermo

Para recuperarse plenamente, lo ideal es que el niño enfermo se quede en casa. Pero si se trata de una dolencia leve, como un catarro, no tiene fiebre, está animado y no llueve ni hace mucho frío, no hay que atormentarse por sacarlo un rato. Lo mejor es preguntar al médico. Antes de salir, abrígalo bien, aunque no en exceso. Cuestión distinta es llevarlo a la guardería si está malito, en especial si sufre una enfermedad contagiosa: hasta que se haya curado, lo adecuado es que tu hijo no acuda al cole.

Bañarlo todos los días

No, no es en absoluto indispensable que los niños pequeños se bañen todos los días. De hecho, es perfectamente válido meterlos en la bañera cada dos o incluso tres días, si por alguna circunstancia no es posible hacerlo con más frecuencia. El baño diario es más una cuestión de rutina (que tanto beneficia a los niños), que una necesidad higiénica. Una buena alternativa es asearles con una esponja humedecida en agua jabonosa, o bien, con toallitas de higiene infantil desechables. Eso sí, es importante lavarles bien las manos, a esta edad lo tocan y lo chupan todo.