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Así Crece

Del pañal a la bacinica

¡Ya no es un bebé! Ayúdalo a dar este gran paso sin regaños y sin dañar su autoestima.

¡Ya no es un bebé! Ayúdalo a dar este gran paso sin regaños y sin dañar su autoestima.

El proceso

 

A los 18 meses, los niños empiezan a manejar los esfínteres de manera voluntaria; sin embargo, cada pequeño es diferente y tal vez tu hijo lo haga un poco antes o un poco después de esa edad. Una vez que lo consiga podrá empezar a controlar la orina.

 

¿Qué debo hacer?

 

Identifica las señales de que va a hacer popó (gesto de esfuerzo, se agarra el pañal, olor) y siéntalo en la bacinica para que asocie ambas cosas y comprenda lo que se espera de él. Rápidamente captará de qué se trata u aprenderá a sentarse por sí mismo cuando tenga necesidad de evacuar. No olvides enseñarle desde el principio el ritual de limpiares con papel higiénico y lavarse las manos después.

 

Ya que tu pequeño sepa avisar que quiere hacer popó es momento de entrenarlo en el control de la vejiga: siéntalo en la bacinica unos minutos, varias veces en el día: cuando despierte de la siesta (si no mojó el pañal), después de beber líquidos o cuando consideres que desea orinar. Alábalo todas las veces que lo haga.

 

Ahora bien, pasar la noche con el pañal limpio y seco es, obviamente, un logro posterior a avisar durante el día. Muchas niñas despiertan secas a los años de edad, pero los varones no lo consiguen hasta que cumplen tres, cuatro y hasta cinco años. Si bien esto es normal, puedes ayudar a tu pequeño a no mojar el pañal mientras duerme, reduciendo la cantidad de líquidos que les des antes de acostarse, pues si lo despiertas a las 11 de la noche para que vaya al baño se enojará bastante y se le puede ir el sueño.

 

¡Compréndelo!

 

Antes de los 18 meses no lo presiones, pues su nivel de desarrollo le permitirá hacer pipí o popó en la bacinica cada vez que lo sientes, pero con un acto reflejo, no como una acción controlada por su voluntad. Por otra parte, sentarse en el WC podría parecerle incómodo y estresante, así que durante el entrenamiento déjalo usar preferentemente la bacinica. Si no hay más remedio, no jales la cadena del agua hasta que el pequeño se ponga de pie, de lo contrario podría asustarse y rehusarse a cooperar la próxima vez.