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Así Crece

¿Es hiperactivo o inquieto?

Mi pequeño es impaciente, impulsivo, se enoja con facilidad. Parece hiperactivo, pero no todos los niños que lo parecen lo son. ¡Toma nota!

Mi pequeño es impaciente, impulsivo, se enoja con facilidad. Parece hiperactivo, pero no todos los niños que lo parecen lo son. ¡Toma nota!

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) afecta a casi un 6% de los niños. Son chiquitines con problemas de atención, inquietud e impulsividad, también conocidos como niños hiperactivos.

 

Este trastorno, que es más frecuente en los varones, no es considerado una enfermedad: “Los niños hiperactivos son niños sanos, no están enfermos”, afirma Petra Sánchez Mascaraque, médico adjunto del Departamento de Psiquiatría Infantil del Hospital Gregorio Marañón, en Madrid. La raíz del problema está en su cerebro, en una disfunción de los neurotransmisores (dopamina y noradrenalina), que les hace percibir muchos estímulos a la vez sin que puedan concentrarse en uno.

 

Causas

 

Hay varios factores que pueden detonar TDAH. El primero es el genético o hereditario, ya que dentro de una misma familia suelen encontrarse distintos miembros con el mismo problema. Pero además, también hay factores prenatales y neonatales: tienen más riesgo los peques de mamás que han fumado y tomado alcohol o drogas durante el embarazo, los bebés prematuros o con bajo peso al nacer (menos de 1,5 Kg) o los niños que hayan sufrido infecciones al nacer (sepsis).

 

Los especialistas siguieren que cualquier cosa que haya ocasionado un daño cerebral en el bebé puede producir hiperactividad. También hay que considerar el ambiente en el que crecen, ya que este puede  acelerar o retrasar la aparición del problema en los niños predispuestos.

 

Es importante mencionar que si sospechas que tu hijo tiene TDAH, debes acudir de inmediato al pediatra para que decida si envía o no al niño al especialista. El diagnóstico lo realizan los psiquiatras infantiles, los neurólogos o los psicólogos infantiles. Para ello no realizan pruebas objetivas, sino que se basan en un diagnóstico clínico: exploración y observación del pequeño, información de los padres y del colegio y evaluación e historia clínica.