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Así Crece

Está insoportable, ¿qué hago?

Es normal que los peques vivan una etapa en la que se encuentran muy irritables. Aquí te ayudamos a manejar la situación.

Es normal que los peques vivan una etapa en la que se encuentran muy irritables. Aquí te ayudamos a manejar la situación.

Después de observar sistemáticamente a algunas mamás  con sus hijos en casa, los especialistas demostraron que los niños atraviesan varios periodos críticos en los que se vuelven especialmente insoportables y pegados a mamá. Son periodos de aparente regresión tras los cuales se produce un importante salto evolutivo y se pueden identificar básicamente por tres características: el niño está lloroso, gruñón y es totalmente dependiente de mamá.

 

Es decir, todos los niños (o la mayoría de ellos) pasan por etapas en las que hacen más berrinches y presentan mal humor por más tiempo. La buena noticia es que son eso, fases que pasan y que además les sirven para tomar fuerzas y seguir avanzando.

 

Los especialistas establecieron semanas muy concretas alrededor de las cuales se producen los avances. En el segundo año de vida, en concreto, ocurre en torno a las semanas 55, 64 y 75 en un embarazo a término. Los estudios de neurociencia empiezan a señalar la relación entre estas fechas y cambios en el cerebro del pequeño.

 

Dura unos días o… semanas ¿Cuánto dura este periodo de crisis?

 

Depende de cada niño, pero en general a medida que crecen los cambios son más complejos y requieren más tiempo de asimilación. Frente a la crisis de pocos días que pasan en el primer año de vida, en el segundo año las crisis pueden durar entre una y seis semanas, según el niño.

 

Cada vez que tiene lugar uno de estos periodos su mundo se vuelve "loco" y ello hace que el niño sienta tanta angustia, que hará todo lo que está en sus manos para aferrarse a mamá. El pequeño volverá al regazo de mami en busca de la seguridad y el consuelo que necesite y se preparará para dar el siguiente salto en su desarrollo.