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Así Crece

Golosinas ¡Qué tentación!

¿De verdad es tan malo darle de vez en cuando un caramelo o un chocolate?

¿De verdad es tan malo darle de vez en cuando un caramelo o un chocolate?

Hoy en día cuando un niño cumple años lleva a la escuela un pastel y una bolsa de dulces y botanitas para cada compañerito. Pesa tanto la mercancía (compuesta por azúcar, grasas y sal) que la madre se la entrega personalmente a la maestra para que la reparta. En menos de lo que canta un gallo los pequeños se lo han terminado todo, quizá antes del salir del colegio.

El problema

Las golosinas, antes esporádicas, se han colado en grandes cantidades en la vida diaria. Un caramelo no hace daño, pero una bolsa sí. La mayoría de las veces somos nosotros mismos los que las introducimos en casa y las convertimos en un hábito. Sin embargo?

1. Es muy fácil que el niño haga lo que quieras si le ofreces un dulce a cambio. Utilizas esta técnica sin pudor: si te vas a casa de la abuela, si no lloras al entrar a la escuela, si te cortas el pelo, si te vas a dormir temprano, si te dejas vacunar? Esta medida se vuelve pronto en contra tuya (ellos también aprenden a negociar, chantajear, exigir) y, sobre todo, en contra de su salud.

2. Si se las ofreces para alegrarlos cuando los ves tristes o como recompensa si solucionan un problema, les enseñas a afrontar las dificultades comiendo.

3. Muchas veces resuelves la culpa por el tiempo que no pasan juntos con algo que genere alegría rápida, como una golosina. Necesitas ver esa sonrisa en su cara. El precio que pagas por resolver así la cuestión es muy caro.

¿Qué tienen?

Hay básicamente dos grupos de golosinas: las dulces y las saladas.

Las dulces:caramelos, gomitas, chocolates, galletas? El azúcar es su principal componente. Puede llegar a suponer entre 50 y 80% del peso total de la golosina. Además de azúcar, tienen grasas y aditivos.

Las saladas: los chicharrones, las papas fritas, las frituras, están compuestos por mucha grasa, aceites y gran cantidad de sal.

¿Cuál es la medida justa?

La pirámide alimenticia tiene tres franjas, nos recuerda la pediatra Ana Martínez Rubio. No encontramos las golosinas en la franja verde, alimentos que hay que tomar todos los días, ni en la amarilla, alimentos para tomar de tres a cinco veces por semana, pero están en el triángulo rojo que corona la pirámide, alimentos que hay que comer esporádicamente: una vez por semana, una vez al mes?

No deberían comerlas todos los días, sino al contrario: deben ser una excepción controlada. Y, cuando suceda, no pensar que, si ya las toman, entonces pueden hartarse, sino enseñar a los niños a disfrutar las porciones pequeñas. Los snaks y las bebidas azucaradas o con gas deben volver también a ser exclusividad de las fiestas, porque además dan más sed de la que quitan, haciendo que uno beba mucho más de lo que quiere. Y hay que tomarlas en tu compañía, nunca solos, y mucho menos viendo la televisión, pues son capaces de consumir enormes cantidades de cualquier cosa sin ninguna conciencia frente a la tele.