Categorías
Así Crece

¡Vamos a pintar con los dedos!

La pintura para dedos es perfecta para aprender a dibujar y permite a los niños experimentar con los materiales y dar rienda suelta a su imaginación.

La pintura para dedos es perfecta para aprender a dibujar y permite a los niños experimentar con los materiales y dar rienda suelta a su imaginación.

Pintar con los dedos es una actividad divertida siempre que se utilicen pinturas específicas para este fin, que se limpian muy fácilmente con agua. Las venden en papelerías y tiendas de autoservicio.  Eso sí, antes de que los niños  pongan manos a la obra conviene preparar la zona en la que van a pintar y explicarles cómo tienen que utilizar los materiales.

Después, lo mejor es dejar que experimenten solos (sin perderles de vista, eso sí).
Existen muchas posibilidades para disfrutar y jugar mientras pintan con los dedos:

1. Sobre papel: mejor si es grueso, ya que absorbe la pintura y no se rompe fácilmente.

2. Sobre una mesa de su tamaño: pintar directamente con los dedos sobre una mesa baja ofrece más espacio y libertad de movimientos que el papel. Para sacar una impresión del dibujo solo hay que poner un papel sobre él y presionar unos segundos.

3. Decorar una bandeja de plástico: además de ser divertido permite hacer una limpieza fácil bajo el chorro del agua. Pueden encargarse ellos mismos mientras observan cómo se diluye la pintura y desaparece.

4. En la bañera: esta es, quizá, una de las aplicaciones más llamativas y prácticas. Basta con colocar los botes de pintura y dejar que pinten a su antojo antes de su baño diario. Después la pintura se elimina rápido con la ayuda de la ducha.

5. Sobre un espejo: así descubren cómo al pintar sobre él va desapareciendo su propio reflejo.