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«¿Me haces avioncito, papi?», conoce los juegos que pueden lastimar a tu hijo de 5 años

Disfruta con tu hijo pequeño juegos acordes con su edad; poco a poco su cuerpo irá madurando y podrás dar mil marometas juntos, cuantas veces quieran. Estos juegos pueden lastimar a tu hijo.

Juegos que pueden lastimar a tu hijo pequeño

Cuántas veces has tomado a tu pequeño de un brazo y una mano para hacerle avioncito, o lo has lanzado al techo para cacharlo al caer, o lo has tomado desde sus muñecas para levantarlo y subirlo mientras él ríe a carcajadas porque le encanta el movimiento. Muchos papás se han divertido así con su hijo pequeño.

Sin embargo, en esta clase de juegos, existe un tema: hay juegos que implican ciertos movimientos que pueden causar a los niños un daño en su cuerpecito, incluso irreversibles. Los hacemos sin intención de lastimarlos, por supuesto, pero con el desconocimiento de lo correcto e incorrecto. Quizá no nos damos cuenta de que ellos no son adultos, sino personitas aún en pleno desarrollo: su organismo y su cuerpo todavía no han terminado de madurar, por lo tanto, son susceptibles de salir lastimados.

El doctor Carlos Jorge González Flores, médico especialista en rehabilitacion ortopédica y jefe del servicio de rehabilitación en Sports Clinic nos ayudó a entender por qué estos juegos no son recomendados para que papis y niños se diviertan, sobre todo, por lo menos no antes de que sus hijos cumplan cinco años de edad, pues todavía sus cuerpos no resistirían fuertes impactos.

“Papá, ahora hazme avioncito al revés, más alto, más alto”.

Los niños quieren aventuras, aprendizajes… pero los adultos somos responsables de su seguridad. Hasta que su cuerpo soporte juegos más rudos o de mayor intensidad, lo adecuado es jugar con ellos de forma suave, sin correr el riesgo de consecuencias catastróficas, como algún traumatismo, que puede ser desde algo muy simple como una contusión hasta algo más grave como una fractura múltiple o incluso, cráneo-encefálica o vertebral.

Aventarlo hacia arriba y cacharlo, llevarlo en caballito corriendo, tomar su cabecita o cuerpo para sacudirlos…

¿Qué problema ocasionan?

El mayor es el síndrome del bebé sacudido. Consiste en un sangrado dentro del cerebro del niño. Ocurre porque todos los vasos sanguíneos a nivel cerebral son muy endebles, sobre todo durante el primer año de vida. Cuando estos vasos son expuestos a un estrés exarcebado (como una fuerte e intensa sacudida), se daña algo que se llama matriz germinal (un tejido altamente vascularizado que da origen a las neuronas); esta es la que al sangrar provoca daños severos en la calidad de vida del peque.

Las lesiones

Hemorragias en la retina que pueden derivar en ceguera, daños de la médula espinal y el cuello, fracturas de las costillas y otros huesos. También le pueden generar deterioro mental de intensidad variable y alteraciones posteriores como retraso mental o motriz, epilepsia y parálisis cerebral (que pueden no ser aparentes sino hasta los seis años de edad).

¿Por qué lo lastimarían?

Los músculos del cuello del bebé son débiles y la cabeza es grande y pesada; no tienen bien desarrollados la musculatura, por ello, no tienen toda la fuerza para controlar el cuello sobre la cabeza. Las sacudidas hacen que el frágil cerebro salte para adelante y para atrás dentro del cráneo y sufra contusiones, hinchazón y hemorragia, que pueden causar daños cerebrales graves permanentes, o la muerte.

Cuando la lesión ocurre, el niño…

• Se mostrará con irritabilidad extrema y letargo; no tendrá apetito.

• Tendrá problemas para respirar, convulsiones, vómito, piel pálida y puntos de sangre en los ojos.

Avioncito, tomarlo de las manos para levantarlo y bajarlo, columpiarlo de los brazos.

¿Qué problema ocasionan?

La dislocación de un hueso llamado radio en el codo del peque; se rompen ligamentos que hay a nivel del codo. Esta afección se llama codo de niñera. Se presenta sobre todo en menores de cinco años cuando se les jala del brazo o de la muñeca con demasiado fuerza.

Lesiones

Una vez que el codo se disloca, es probable que lo haga de nuevo, especialmente en las tres o cuatro semanas posteriores a la lesión. Además, en algunas ocasiones requiere de tratamiento quirúrgico, dependiendo de qué tan desplazado esté el hueso. No suele tener complicaciones a largo plazo, aunque sí hay casos en los que puede quedar alguna limitación en la movilidad del codo.

¿Por qué lo lastimarían?

Las articulaciones y estructuras circundantes de los peques son muy sensibles y poco maduras hasta antes de los cinco años, entonces son más propensas a lesionarse.

Cuando la lesión ocurre, el niño…

• Llorará de inmediato y se negará a usar el brazo debido al dolor en el codo.

• Sostendrá el brazo ligeramente doblado a la altura del codo, presionando celosamente contra la zona abdominal.

• Moverá el hombro, pero no el codo.

FOTO GETTY IMAGES

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