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Medicamentos para el resfriado en niños pueden ser peligrosos, revela experto

Los medicamentos para la tos y el resfriado pueden plantear riesgos graves para los niños pequeños.

Los medicamentos para la tos y el resfriado pueden plantear riesgos graves para los niños pequeños.

Los medicamentos de venta libre para la tos y el resfriado son la mejor forma de ayudar a un niño con resfriado a sentirse mejor, pero según el Dr. Jay L. Hoecker, especialista en pediatría y médico emérito de Mayo Clinic debemos tener ciertas precauciones y nos ofrece algunos consejos prácticos sobre cómo tratar el resfriado en los más pequeños de casa.   

 

 

¿Cuál es el problema con los medicamentos para tos y resfriado en los niños?

 

La función de los medicamentos de venta libre para la tos y el resfriado es tratar esos síntomas, pero no tratan de manera eficaz la enfermedad escondida. Los estudios plantean que no se ha comprobado que estos medicamentos funcionen mejor que los medicamentos inactivos (placebo). Lo más importante aún es que estos medicamentos pueden tener efectos secundarios potencialmente graves, incluso sobredosis mortales, en niños menores de 2 años.

 

Excepto por los medicamentos que reducen la fiebre o alivian el dolor, no le des a un niño menor de 6 años ningún medicamento de venta libre para tratar la tos o el resfriado. Además, considera evitar usar esos medicamentos en los niños menores de 12 años.

 

¿Qué pasa con los antibióticos?

Los antibióticos sirven para combatir infecciones bacterianas, pero no tienen ningún efecto sobre los virus, que son los que causan los resfriados. Si un niño o niña tiene un resfriado, los antibióticos no le ayudarán. Cuanto más antibióticos consuma el pequeño, más probable será que en el futuro se enferme con una infección resistente a los antibióticos.

 

 

¿Puede cualquier medicamento ayudar a tratar el resfriado común?

 

Un analgésico de venta libre, como el paracetamol o el ibuprofeno, pueden reducir la fiebre y calmar el dolor de garganta. Sin embargo, es importante recordar que la fiebre generalmente es inofensiva y que el propósito principal de tratar a los niños es ayudarlos a sentirse mejor.

Si se le da al niño un analgésico, deben seguirse atentamente las instrucciones de dosificación. No debe administrársele acetaminofén a un niño menor de 3 meses de edad hasta que lo haya visto el médico; tampoco ibuprofeno a un niño menor de 6 meses ni a niños que estén vomitando constantemente o que estén deshidratados. Además, debe tenerse cuidado con la aspirina.

 

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos publicó una seria advertencia en contra de la codeína para tratar la tos y el dolor, así como del narcótico tramadol para tratar el dolor en niños menores de 12 años. La razón es que conllevan posibles efectos secundarios graves, como respiración lenta o con dificultades.