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Método KiVa contra el acoso escolar ¡ahora en escuelas de México y América Latina!

El método KiVa nació en Finlandia y se ha logrado un gran avance en la eliminación del acoso escolar.

El método KiVa nació en Finlandia y se ha logrado un gran avance en la eliminación del acoso escolar.

El bullying es un problema que se presenta en todo el mundo y va más allá de niveles sociales o países. Aunque los especialistas coinciden que es fundamental la colaboración de las familias y los profesores.

 

El método KiVa (Kiusaamista Vastaan, en finlandés: Contra el acoso escolar) es un sistema creado hace unos años en Finlandia y que desde su implementación ha reducido drásticamente el acoso en las escuelas. Fue desarrollado en la Universidad de Turku, al sureste de Finlandia y ha logrado eliminar el acoso en cerca del 80% de las escuelas y lo redujo en el otro 20%.

 

La buena noticia es que varias escuelas de América Latina, entre ellos México ha empezado a usarlo. Una de las razones de su implementación es cambiar el enfoque, ya que además de trabajar con las víctimas y acosadores, se incorporan testigos.

 

La psicopedagoga argentina Francisca Isasmendi comenta que ?cuando el grupo deja de apoyar al acosador, se queda solo y para? y para lograrlo es de gran ayuda involucrar a los testigos del acoso para que colaboren en la solución del problema. La clave es anticiparse al problema y es más fácil identificarlo. ?Nosotros antes actuábamos cuando nos dábamos cuenta de que algo estaba pasando, cuando la leche ya se había derramado

?, explica a Iván Galindo, dueño y director del Colegio Erik Erikson en Querétaro, una de las primeras escuelas en México que ha implementado este método. Y un testimonio de un alumno de 4o año de este colegio en Querétaro comenta que ?me hace sentir más seguro y más confiado. Las clases de KiVa me hicieron más empático y más sociable?.

 

También es fundamental la colaboración con las familias, que en América Latina es más recurrente buscar culpables antes que colaborar. ?Nosotros necesitamos que las familias participaran porque notamos que cuando lo hacían, veíamos cambios muchos más rápidos?, argumentó Francisca.