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Enseñarlo a compartir: ¿sí o no?

A LOS DOS AÑOS TU HIJO TIENE UN SENTIDO MUY PERSONAL DE LA PROPIEDAD Y ESTÁ MÁS DISPUESTO A RECIBIR QUE A DAR. SI LE QUITAN ALGO, MOSTRARÁ INCONFORMIDAD CON UN ESCANDALOSO BERRINCHE. SIGUE ESTOS TIPS PARA SABER QUÉ HACER

Por Armando Ayala

Quizá te suena conocida la frase “es mío, mío y mío”. Desde que un niño distingue cuáles cosas componen el mundo que le rodea, se da cuenta de que su territorio no es muy amplio: su cuerpo, ropa y juguetes es todo lo que tiene y por eso los defiende a capa y espada. Un niño atesora sus pertenencias para afirmar que son suyas y sólo suyas.Tu hijo juega tranquilo con una pelota y ni se acuerda de que dejó a un lado un camión, pero cuando descubre que otro niño pretende usarlo, ¡se le hace imprescindible! A esta edad, los amigos de juego son relaciones fugaces (en el parque, por lo general), no puedes pretender que muestre ninguna empatía por otros o que desee hacerle un regalo o préstamo a un niño que sólo ha visto un par de minutos o a un primo que ve nada más los fines de semana. En muchas ocasiones ese afán de poseer algo se debe a un auténtico ataque de celos. Compartir o prestar son nociones que todavía no entiende y confunde fácilmente con la pérdida. Las cosas que posee son su identidad.

Enseñarlo a compartir: ¿sí o no?
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¿QUÉ HACER?

Enséñale a cuidar sus pertenencias: es importante porque el apego que siente por determina- dos objetos refleja su desarrollo. Gracias a sus tesoros, el pequeño siente que tiene algo que le ayuda a ser alguien. A medida que pase el tiempo, aprenderá el placer de compartir.

 

AYUDA A TU HIJO A:

•Entender que algunas cosas no son de nadie o son de todos (como los juegos del parque) y que debemos respetarlos y cuidarlos por un bien común.

•Que las pertenencias de los demás se pueden prestar si las pide adecuadamente, pero también tiene que aprender a aceptar un “no” por respuesta.

•Ver que lo que es sólo suyo y de nadie más (un juguete favorito o un libro especial) lo puede prestar cuando quiera y a quien quiera o tiene el derecho de no prestar.

•Compartir, pero respetando sus pertenencias y su deseo de reservarse en exclusiva algunas cosas.

 

ESTE ARTÍCULO SE PUBLICÓ POR PRIMERA VEZ EN LA EDICIÓN IMPRESA DE LA REVISTA PADRES E HIJOS DE DICIEMBRE