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«No quiero que mi hijo sufra», evitar a tu hijo las «emociones feas» le dificulta madurar

Esto fomenta la dependencia emocional, que se traduce en la dificultad para enfrentar una vida adulta en la que la persona debería ser responsable de sí mismo, de sus emociones, pensamientos y acciones, así como de generarse bienestar. ¿Has dicho o pensado alguna vez esta frase: «no quiero que mi hijo sufra»?

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Lauren Feiden, especialista en padres e hijos, dice que intentar que los niños no tomen riesgos o cometan errores, o no experimenten las llamadas “emociones negativas”, como la tristeza, el miedo, el dolor, la frustración, los puede privar de aprender habilidades esenciales para la vida.

La experta argumenta que estas emociones a las que solemos catalogar como «negativas o feas» son parte de la exitencia, todos las sentiremos en algín momentos de la vida, por lo que es mejor reconocerlas, aceptarlas y saber encauzarlas. De hecho, es bajo el influjo de tales emociones que aprendemos más de quienes somos y de lo que podemos hacer, que adquirimos más fortaleza y recursos para resolver la vida.

En este sentido, la especialista advierte que cuando los niños son sobreprotegidos por su padres, o estos les evitan la frustración, el dolor, el sentir miedo, por ejemplo, les privan la lección de manejar sus propios problemas, por lo que cuando adultos podrían padecer ansiedad, autoestima baja, o incluso, asumir que los demás son los responsables de su existencia y ser esta la norma con la cual siempre debe ser tratado.

Probablemente seas una mamá o papá sobreprotector si…

  • Haces cosas por él: le cortas la comida, le cargas la mochila, le atas las agujetas, aunque él puede solo, incluso lo hace cuando no estás.
  • Necesitas saber absolutamente todo: lo que hace, piensa, siente, experimenta. Le preguntas a él todo el tiempo, o acudes con su profesora o abuela a diario para saberlo.
  • Te sobreinvolucras con su escuela. Tratas de que tenga los mejores maestros o esté en la mejor clase; probablemente estás en todos los grupos de Whats de papás solo para echarle un ojo.
  • Lo “rescatas” de situaciones difíciles o incómodas: si tiene miedo de hablar con personas nuevas y se esconde detrás tuyo, tú hablas con ellos expresándoles lo que él quiere decir.
  • Sientes ansiedad de que pueda equivocarse, de que algo o alguien lo lastime, de que se sienta triste, prefieres “resguardarlo”.

Fuente: Psyciencia