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Así Crece

No tiene amigos

A esta edad ya debería tener una mínima vida social.

A esta edad ya debería tener una mínima vida social.

Quizá tu hijo nunca ha sido la estrella de la escuelita, ni ha tenido especial interés por las fiestas en el colegio o por celebrar su cumpleaños con sus amigos. ?Es su carácter?, ?prefiere observar a participar? o ?todavía es pequeño? son las justificaciones que hasta la fecha has utilizado, pero lo cierto es que pasan los cursos y tu peque no parece avanzar demasiado en este aspecto.

 

Frases como ?mami, yo no tengo mejor amigo? o ?nadie quiere jugar conmigo? pueden reflejar momentos pasajeros y normales a esta edad, pero, sostenidas en el tiempo, es posible que estén indicando problemas en su desarrollo social.

 

Posibles causas

 

Problemas emocionales: Cuando hay algo que ocupa el espacio mental del pequeño, alguna preocupación, pensamientos distorsionados o negativos o emociones y afectos intensos, las relaciones con los demás pasan a segundo plano.

 

Trastornos del espectro autista: Podríamos sospechar de la existencia de un trastorno del espectro autista si además de las dificultades en la interacción social, presenta intereses fijos y comportamientos repetitivos. En cualquier caso, ante la sospecha de un trastorno de este tipo, es el psicólogo clínico quien debe evaluarlo correctamente, y darte diagnóstico y orientación.

 

Problemas físicos no detectados: Ciertas dificultades físicas pueden no dar la cara hasta que los niños van cumpliendo años. Problemas de visión que dificultan una correcta lectoescritura (o jugar a determinadas cosas), déficits auditivos o trabas en el lenguaje (tartamudeo, dificultad para pronunciar alguna letra) pueden ser el detonante del rechazo de los compañeros o de la vergüenza a la hora de relacionarse.

 

¿Qué hacer?

 

1. No debes ofrecerle tu amistad para compensar las dificultades : ?No necesitas amiguitos, cariño, nos tienes a nosotros?. Así solo conseguirás agravar el problema. Es mejor enseñarle estrategias para acercarse a los demás: ?Vamos a hablar entre nosotros y tú tienes que encontrar el momento para entrar en la conversación?.

 

2. Fomentar el encuentro con otros niños proponiendo actividades: ?¿Te parece que invitemos a Marta a venir esta tarde a la casa a dibujar con tus nuevos crayones??. También es conveniente sumarse a las iniciativas grupales de otros papás.

 

3. Explicarle el hecho de que no quieran jugar con él no significa que no quieran estar con él : Puede que los juegos que propone no sean del agrado de los demás. Cuando se sienta rechazado en sus iniciativas, sugiérele que intente sumarse a las del resto: ?¿Yo puedo jugar a lo suyo??.

 

4. Las habilidades sociales van de la mano de la llamada inteligencia emocional: Ayudarle a detectar y expresar sus emociones adecuadamente (tanto las positivas, como por ejemplo, decirle un cumplido a un niño al que aprecia, como quejarse cuando algo no le gusta) contribuye a una mejor adaptación social.