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Leerle poesía a tu bebé ayuda a su desarrollo emocional y cognitivo

Leerle poesía a tu bebé suma a su desarrollo y bienestar emocional. Según Erick Anzueto, psicoterapeuta, estimula ambos hemisferios cerebrales, ya que por un lado  percibe la belleza plástica y rítmica de los versos y por el otro ejerce un ejercicio intelectual de comprensión acerca de lo que se está diciendo.

La figura de una mujer inclinada junto a una cuna y sosteniendo un libro entre sus manos, no por nada es una de las imágenes más entrañables de nuestra cultura. Leer a los niños es un acto de amor que fortalece el vínculo madre-hijo pero, además, les proporciona arraigo y pertenencia, los tranquiliza, dota de seguridad y es la base para desarrollar importantes facultades intelectuales y habilidades personales.

A partir de los tres meses de edad, los niños ya están listos para recibir los beneficios de la lectura. Ya antes han tenido un intenso entrenamiento porque desde el vientre se han acostumbrado a que la voz de mamá les transmita mensajes emocionales. Por ello, al llegar a ese primer trimestre, es momento de comenzar el ritual de tomarlo entre tus brazos, abrir la primera página e iniciarlo en el maravilloso mundo de los libros.

Leer a los muy chiquitos exige atender ciertas indicaciones. Desde luego, en esta etapa  el objetivo no se centra en contar una historia, sino en generar sensaciones positivas. Por ello, la poesía es idónea en este momento, acompañada del contacto físico de calidad  para que tu bebé empiece a relacionar la hora de la lectura con bienestar. Abrazarlo, mecerlo y besarlo, mientras le lees rimas, frases cortitas, juegos de palabras  es la manera de empezar a crear este espacio.

Así pues las palabras, frases y oraciones que se usen deben ser suaves, pausadas y dichas en tonos bajos. La intención de la voz, a su vez, tranquilizadora y amorosa, como quien consuela o expresa sentimientos hermosos. Ocurre que el poder de tu voz es más fuerte de lo que crees: estudios científicos llevados a cabo en Rusia bajo la dirección del doctor Pjotr Garjajev, han demostrado cómo influye el habla en la conformación del DNA de los seres humanos cuando escuchan. La cadencia, el ritmo, la intención, la frecuencia, etcétera, generan cambios en la personalidad y esto ahora se está utilizando con fines terapéuticos.

Por ello, es muy importante que estés auténticamente relajada en este momento, dice el pedagogo y terapeuta Erick Anzueto, quien también explica que en el cerebro existen unas estructuras llamadas neuronas espejo, mismas que nos hacen imitar inconscientemente la actitud de nuestros interlocutores. El bebé se contagia de ese estado.

Con el tiempo, empieza a reconocer con placer el momento de la lectura y a asociarlo con la calma y calidez del encuentro con su madre. Esto le brinda seguridad y fortalece el vínculo que empezó a formarse desde antes de nacer, cuando aún estaba en su vientre y la escuchaba hablar.

Pero lo que para Occidente es un hallazgo, para los profesores espirituales de culturas ancestrales, así como las mujeres que pertenecen a ellas, no es ninguna novedad. La tradición oral indica contar historias a los recién llegados y así, proporcionar paz y plenitud a su alma.

Por Felipe Salinas