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¿Qué espera el bebé de sus padres?

El recién nacido es un ser completamente desvalido, que depende por entero de sus padres. Sin tus atenciones y amor no podría sobrevivir. Para que crezca seguro y confiado, debes darle lo que necesita en cada momento.

El recién nacido es un ser completamente desvalido, que depende por entero de sus padres. Sin tus atenciones y amor no podría sobrevivir. Para que crezca seguro y confiado, debes darle lo que necesita en cada momento.

Responder a las demandas del bebé alimenta en él un sentimiento de confianza, que se va consolidando a lo largo de su primer año de vida. Si el niño puede confiar en las personas que lo cuidan, no verá el mundo como un lugar amenazador y aprenderá a confiar también en los demás. Aquí cinco maneras de decirle que cuenta contigo. 

 

El bebé necesita a alguien junto a él, que sea sensible a sus demandas y le transmita cariño y seguridad. 

 

1. Con la mamá existe un fuerte vínculo afectivo, que se establece desde el embarazo. Si la relación con mamá es estrecha y sólida, el bebé se siente protegido, y se vuelve confiado.

 

2. Para afianzar ese vínculo especial puedes llenarlo de caricias, verlo a los ojos cuando le dices que lo amas. Estas pequeñas acciones se quedan en la mente de tu hijo durante toda su vida. 

Foto: iStock

 

3. Tu dedicación intensifica la relación. Si es quien más tiempo pasa con el niño, no es raro que sea en ella en quien más confíe él. Por eso, si necesita consuelo y ambos padres están disponibles, suele preferir los brazos maternos (y hay que respetarlo). Esto no significa que el bebé no confíe en papá. Si se deja consolar por él cuando mamá no está, es señal de que también existe un fuerte vínculo con él. 

 

4. Que el niño necesite a alguien a su lado no implica que debas estar con él las 24 horas del día. Durante años, los psicólogos insistieron en que los niños requerían, especialmente en el primer año, una única persona de confianza. Pero hace tiempo que esta idea ha sido desmentida. Los bebés asumen sin problemas, y hasta con agrado, que varias personas se ocupen de ellos como los abuelos, los tíos, etc.

 

5. Lo que sí perjudica (y confunde) al bebé es cambiar constantemente de cuidadores.