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¿Qué hacer si tu hijo tiene mamitis?

Te damos algunos consejos para que tu bebé no padezca de este apego a mamá

Te damos algunos consejos para que tu bebé no padezca de este apego a mamá

La mamitis se da cuando el bebé crea un lazo afectivo muy  fuerte con un nivel de confianza y cariño más grande de lo normal. Así que no es un problema del apego, sino de ansiedad y de temor a que esa persona se aleje y se debe principalmente a que los niños pequeños todavía no tienen la capacidad para prever que lo que no está puede volver.

 

Cuando el recién nacido deja de ver un objeto, cree que ya no existe. Si lo escondes, ya no lo buscará. Por eso, cuando la persona con quien tienen un vínculo fuerte se aleja, el bebé interpreta que desapareció y que no volverá más, reaccionando con llanto.

 

La mamitis suele provocar niños hostiles, huraños y difíciles de cuidar, los padres llegan a pensar que están haciendo algo mal, cuando simplemente es una fase normal.

 

Debes prestar atención si no estás formando un niño dependiente. Cuida si:

Sigues resolviendo las cosas que ya es capaz de hacer por sí mismo.

Te dejas manipular por sus berrinches y le complaces todas sus peticiones para que no se enoje. 

No te separas de él y prefieres dejar tu vida a un lado con tal de que no llore.

 

Permite que las personas con quienes convive normalmente lo toquen e interactúen con él bajo tu supervisión. 

 

De vez en cuando deja que alguien más, de tu entera confianza, lo cuide. 

 

Cuando salgas, despídete de él y dile claramente ?Ya me voy, pero volveré?. No lo comprenderá como un niño que habla, pero asociará sonidos, gestos y eventos.

 

Cuando ya apareció

 

Considera que la angustia que presenta es real, no chantaje ni resultado de estar malcriado.

 
Platica con los adultos que no acepta (abuelos o tías) para que intenten acercarse de otro modo a tu bebé. Pídeles que en lugar de cargarlo inmediatamente, le hablen a distancia en voz baja y se aproximen poco a poco para que se vaya familiarizando. 

Ten fotografías de estas personas en casa y enséñalas con frecuencia para que se acostumbre a su imagen.

Dale una bienvenida amable y calurosa a la persona con quien quieres que establezca un vínculo afectivo, para que le dé confianza.

En caso de que tengas que viajar, déjalo con alguien con quien también tenga un lazo afectivo y conozca bien. Si no es posible, que se quede en tu propia casa o llévale objetos cercanos.