Categorías
Así Crece

Quiere vestirse solo

Abrocharse un botón, ponerse los pantalones, anudarse los zapatos… ¿Qué pueden hacer a esta edad?

Abrocharse un botón, ponerse los pantalones, anudarse los zapatos… ¿Qué pueden hacer a esta edad?

En torno a los tres años, a los niños les entran unas ganas irresistibles de crecer y no es raro escucharles varias veces al día frases del tipo: «Lo hago yo solito» o «yo sé, porque ya soy muy grande». Además, a partir de esta edad su autonomía ha mejorado notablemente, su psicomotricidad es cada vez más certera y su afán por aprender resulta ilimitado. ¿Por qué no aprovechar todas estas capacidades para enseñarles a vestirse sin ayuda? Adquirir esta destreza requiere tiempo, pero merece la pena dedicárselo, pues se trata de un aprendizaje básico que fomenta la autonomía del niño y le aporta confianza en sí mismo. Conclusión: aprenderá a hacer algo sin ayuda y, además, mejorará su autoestima. Pero, ojo, no todos los niños evolucionan físicamente ni maduran mentalmente al mismo ritmo. Cada uno es diferente y es importante respetar esas diferencias. Aun así, las tareas que puede asumir en su etapa preescolar son a modo de mera orientación.

Tres años

Enséñale a tu peque a ponerse la ropa interior, los suéteres, las camisetas o las faldas. Y si le dejas el pantalón a medio subir, será capaz de terminar la tarea. En este momento, los pantalones y las faldas con cintura elástica son muy prácticos porque son más fáciles de poner. Para ayudarle un poquito, es recomendable darle pistas que le permitan avanzar, como mostrarle que las etiquetas siempre van en la parte de atrás o que los dibujos de las camisetas se llevan por delante. Si el chiquito llegara a equivocarse,¡no pasa nada! Fomenta en él, las ganas de intentarlo de nuevo.

Quitarse la ropa todavía le resulta complicado, salvo en el caso de los calcetines, que con un pequeño tirón salen fácilmente.

Cuatro años

Aprende a ponerse los calcetines, el abrigo y a meter las piernas en los pantalones, así como a abotonarse y desabotonarse, sobre todo si los botones de sus prendas son grandes. También le puedes enseñar a abrocharse la hebilla del cinturón ya abrir o cerrar los cierres, pero recordándole que lo haga despacito para evitar pellizcos. En cuanto al calzado, los de cierre de velcro son todavía los más prácticos. Y como aún le costará distinguir el zapato derecho del izquierdo, le puedes ayudar colocándole plantillas de diferentes colores o dibujando media carita en cada suela de sus zapatos. Es decir, trazar un medio círculo con un ojo y media boca, de modo que al juntar ambos zapatos en el orden correcto vea la carita completa.

A partir de los cinco años 

Para no depender de nadie a la hora de arreglarse, le falta un último reto por conquistar: atarse las agujetas de los zapatos. Se trata de una destreza bastante complicada que probablemente no acabará de dominar hasta los seis años, aproximadamente, y algunos más tarde. Es normal y no hay que apremiarle, aunque sí animarle a seguir intentándolo.Una vez lograda esta última destreza, ya no te necesitará para vestirse y desvestirse, aunque podrás echarle una mano algún día y, muchos otros, supervisar el resultado para confirmar que no salga a la calle con la camiseta del revés, con los guantes cambiados de mano o, lo que es peor, con el zapato derecho en el pie izquierdo.

Foto: Fotolia