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Así Crece

Solo con papá

Muchos niños pasan por la etapa de querer estar solo con mamá. De hecho, le ocurre a tantos que vemos la situación como una etapa normal. ¿Qué ocurre cuando el niño quiere estar solo con papá?

Muchos niños pasan por la etapa de querer estar solo con mamá. De hecho, le ocurre a tantos que vemos la situación como una etapa normal. ¿Qué ocurre cuando el niño quiere estar solo con papá?

Angel pasa casi todo el día con mamá, pero en cuanto papá aparece en su punto de mira, ella se convierte en lo peor de lo peor. «¿Qué hago mal? ?piensa María?, he dejado de trabajar para ocuparme del niño, me paso todo el día detrás de él y encima me trata así?».

El niño no entiende la suerte que tiene de que su mamá esté en casa con él, tampoco conoce la situación del mercado laboral ni sabe nada de los sueños y aspiraciones de sus padres. Pero lo que sí nota perfectamente es cuándo le están prestando atención y cariño y cuándo no. Los padres que pasan todo el día con sus hijos deberían preguntarse cuánto rato le dedican «de verdad»: hablarle, jugar con él, abrazarlo, decirle cuánto le quieren…

Educar es una mezcla de afecto y normas, y ambas cosas tienen que estar repartidas entre los dos miembros de la pareja. Los niños no son tontos y s aben a quién acudir para determinadas cosas. Si hay un padre más permisivo, es fácil que se convierta en el favorito. Los papás tienen que hacer causa común, tener unas normas básicas muy claras y cumplirlas. En esta etapa, el padre preferido puede dedicarse más a la disciplina y dejar al otro los premios, los juegos y los mimos.

Por otro lado, si el niño quiere estar solo con papá y entre ambos han establecido un lazo tan estrecho que pueden "dejar fuera" a la madre, es recomendable que el padre ceda espacio a su pareja. Ambos deben redefinir las costumbres familiares, buscando actividades para compartir los tres juntos en las que cada uno ocupe su sitio y asuma su papel.

Los celos también pueden hacer que el pequeño intente excluir a uno de los padres. Cuando viene en camino un hermanito, el miedo a perder el amor de sus padres puede transformarse en rechazo a mamá y esa enorme pancita que amenaza con quitarle su lugar.