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Así Crece

Su lenguaje secreto

¡No hay quien los entienda! El comportamiento de los niños de esta edad escapa a toda lógica.

¡No hay quien los entienda! El comportamiento de los niños de esta edad escapa a toda lógica.

Lo que para papá y mamá pueden parecer sinsentidos de su hijo, como que pida insistentemente un caramelo y lo rechace cuando se lo damos, que se convierta repentinamente en el hermano mudito de los hermanos Marx o dé saltos de alegría porque alguien le regale un bolígrafo usado (¡si tiene miles en casa!), para él puede ser la cosa más normal. De hecho, no comprender las reacciones de los pequeños por carecer de lógica es muy común cuando el entendimiento tiene que darse entre una persona de más de un metro cincuenta de estatura y alguien mucho más bajito.

 

Silencios sospechosos

 

Puede pasarse toda una tarde hablando, tu hijo se ha convertido en un parlanchín en toda regla. Sin embargo, le preguntas qué tal estuvo su día en la guardería, qué hizo durante el día o cómo le fue el fin de semana que se quedó a dormir con los abuelos, obtienes un silencio profundo por respuesta.

 

Por qué. No hay nada anormal en que no conteste. Es más, es bastante habitual en niños de esta edad. La razón es que son preguntas con una respuesta muy poco concreta y seguramente le cuesta resumir todo lo que ha hecho o piensa (la síntesis todavía no se encuentra entre sus destrezas). Al no saber por dónde empezar o qué priorizar, opta por callarse. Preguntas del tipo: ?¿Qué es lo que más te ha gustado el fin de semana?? o ?¿Jugaste con los muñecos de tus primos?? son mucho más fáciles de responder.

 

Busca atención

 

Puede parecer un juego, pero para ellos no lo es. Cuando piden algo de manera insistente y finalmente se lo das, ¿cuál puede ser su reacción? El rechazo. Así que, cuando lo vuelven a pedir, lo más normal es pensar que tu hijo tiene ganas de jugar con contigo.

 

Por qué. En cierto modo es así: este comportamiento no es más que una forma de intentar llamar la atención. Por eso, como lo que en realidad buscan es que estés pendiente de ellos, no hace falta darles lo que te piden. Cuando les prestes la atención que buscan, hablando, escuchando o jugando con ellos, se olvidarán de lo que estaban reclamando porque, en realidad, ya lo tienen: que les hagamos caso.

 

¿Se ríe de ti?

 

No es que los padres de Jordi sean unos desconfiados, es que saben que a su hijo le encanta hacer cochinaditas con la comida. Por eso, hoy, antes de darle la sopa le preguntaron: ?¿Vas a jugar con ella??. Su respuesta ha sido un ?no? tajante. Acto seguido, mete la mano en el plato, se la restriega por la cara y escupe. ¿Los está desafiando?

 

Por qué. No, más bien está tanteando el terreno, le gusta trasgredir los límites. Necesita probar dónde está la línea, es una especie de juego. Es la misma reacción que tienen muchos niños cuando saben que tienen que portarse bien porque van a venir visitas y, en cuando éstas cruzan la puerta, comienzan a hacer travesuras. Es su manera de sentirse reforzados y valorados. En estos casos, no te queda más remedio que ignorar su mal comportamiento y prestarles atención cuando obedezcan.