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10 frases de psicología positiva para tu hijo

10 frases de psicología positiva para tu hijo

Los niños aprenden lo que ven y si eres capaz de transmitirles una visión positiva de la vida, ellos tendrán una mejor estabilidad emocional.

10 frases de psicología positiva para tu hijo

Como papá o mamá, siempre buscas dar lo mejor a tu hijo, para que se encuentre bien, enfócate en lo que quieres con tu pequeño ¡y logra un cambio!

Apoya a tu hija así…

Consejos para mejorar tu autoestima ¡y la de tu hija!

  1. Eres único, especial, diferente e increíble.
  2. Tu buen humor (o la característica más sobresaliente de tu hijo) es tu mayor fortaleza.
  3. Vale la pena luchar por lo que quieres.
  4. Disfruta hoy, no pienses demasiado en el pasado y tampoco exageres pensando en el futuro.
  5. Elige tus batallas.
  6. Todo tiene una solución.
  7. Inténtalo sin miedo.
  8. Si algo no te encanta de ti, atrévete a cambiar, puedes ser más audaz si te lo propones.
  9. Déjalo ir, si algo te hace daño o ese amigo no es como tú creías…
  10. Nunca es tarde para decirle a alguien que lo quieres.

¡Educar en positivo, es posible!

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Mira cómo tener más paciencia…

5 tips para tener paciencia, paciencia y más paciencia

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Pretty Fashion! Moda cómoda y coqueta para tu nena

Este otoño es perfecto para que todos luzcamos a la moda. Ahora imagina lo increíble que podrán lucir las niñas. Es por eso que queremos hablarte de Girls Attitude, una marca que tiene el objetivo de diseñar prendas diferentes y extrovertidas para las pequeñas fashionistas de la casa.

¿Estás de acuerdo que las prendas de una niña tienen que ser hermosas, pero también cómodas, para que puedan vivir su actitud natural? Bueno, pues Girls Attitude tiene una gran variedad de productos con el diseño de las figuras más bonitas para ellas, como corazones, líneas y todas las siluetas que reflejan la actitud de una nena.

Así como tú, las niñas también tienen marcas de ropa favoritas; y más cuando son pequeñas espontáneas, divertidas y coquetas. Estamos seguras que a la tuya le encantará todo lo que la marca tiene para nenas de 4 a 14 años.

Date una idea de todo lo que puedes comprarle a tu hija:

 

¿Te gustaron? Encuentra toda la colección de Girls Attitude en tiendas Coppel y aquí -> http://bit.ly/32ZE11i.

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5 dudas sobre los primeros dientes de tu hijo

Su aparición no provoca fiebre ni diarrea, pero sí cierto malestar, normal y pasajero. Aquí te compartimos algunas de las dudas sobre los primeros dientes, que hemos solucionado para ti.  

Dudas sobre los primeros dientes

1. ¿Se pueden usar pomadas antiinflamatorias?

Sí, pero estas cremas no siempre son eficaces por el exceso de saliva que hay en la boca del bebé. Además, muchas contienen azúcares en sus excipientes. Unas gotas de paracetamol sobre la encía, o un antiinflamatorio, como el ibuprofeno, para bajar la hinchazón, pueden aliviarlo. En cualquier caso, antes de dar al bebé un medicamento hay que preguntar al pediatra.

2. ¿Cuándo hay que consultar al dentista si no han salido los dientes?

Aunque la causa puede ser hereditaria, si en el primer cumpleaños todavía no le ha salido ningún diente, puede existir un retraso que debe evaluar el pediatra. Si el pequeño tuviera una talla o peso por debajo de lo normal o la cabeza demasiado grande, el especialista evaluará si la ausencia de dentición se debe a la existencia de algún síndrome más complejo, como el hipotiroidismo.

3. ¿Es normal que los tenga separados?

Sí, esta separación es más llamativa sobre los 4 años, pero no es definitiva. Los dientes permanentes que saldrán después son más grandes y harán desaparecer estos espacios interdentales.

4. ¿Hay que llevarlo al dentista si se rompe un diente?

Aunque no hay que alarmarse, lo mejor es hacer una visita al dentista para descartar problemas mayores en la boquita del bebé. A veces, si el borde roto ha quedado afilado, el odontólogo optará por suavizarlo o rellenarlo con un empaste. Si el diente se ha movido de su sitio, tiene una manchita rosa o le duele pasados unos días, puede que la fractura haya alcanzado el nervio. En ese caso, el dentista decidirá si conviene extraer el diente al completo o tratar el nervio (pulpotomía).

5. ¿Por qué son importantes los dientes de leche si acabarán cayéndose?

Aunque están destinados a caerse y ser sustituidos por los definitivos, de ellos depende la correcta coordinación de las arcadas superior e inferior en el futuro. Mientras permanecen en la boca, les están guardando el sitio a los permanentes. Por eso, cuando una pieza se cae prematuramente, se pone un aparato que ocupa su espacio. La falta de cuidados puede repercutir negativamente en los que vendrán después.

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¿Qué son las neuronas espejo y para que le sirven a tu bebé?

Son las responsables de que tu bebé pueda aprender, ¡imitándote! Conoce cómo funcionan las neuronas espejo para que les saques todo su potencial y ayudes a tu bebé a desarrollar todas su habilidades cognitivas, sociales y emocionales. Mira cómo. 

Por Jessica López con asesoría Joseph I. Sirven, jefe del departamento de neurología de Clínica Mayo

¿Qué son las neuronas espejo?

“El primer caso en el que los investigadores (el equipo del neurobiólogo Giacomo Rizzolatti) encontraron la existencia de este tipo de neuronas fue en los monos (se estaban estudiando las neuronas encargadas de los movimientos de las manos).

En los monos se observó que las mismas neuronas que se activaban cuando hacían algún movimiento concreto con sus manos también se activaban cuando veían a otro mono realizar el mismo gesto, como si el mismo mono estuviese haciéndolo”, comenta el experto Marco Iacoboni.

Los investigadores comenzaron a deducir que lo mismo podría ocurrir en el cerebro de los humanos, por lo que iniciaron estudios de resonancia funcional mediante los cuales fue posible ver las reacciones del cerebro humano ante el movimiento corporal, los pensamientos o las emociones y compararlas con las de los monos.

El resultado: similitudes en las partes del cerebro que se activan cuando observamos los movimientos de otra persona. “Pero en este momento no está 100 % comprobado; el asunto es que en el cerebro humano no se puede estudiar de la misma manera que el cerebro de un animal porque es mucho más invasivo”, explica el neurólogo Joseph Sirven.

Las que ayudan a tu bebé a aprender

Esta capacidad de imitar el movimiento de quien observamos se descubrió con una particularidad: como las neuronas espejo se localizan en el sistema límbico del cerebro (regulador de nuestras emociones, memoria, hambre e instintos sexuales) nos permiten también reconocer las sensaciones de los demás e imitarlas; es decir, vivirlas en propia piel.

Justo por ello, podemos sentir el dolor, alegría, rencor, angustia, miedo… ajenos: ocurre que “somos el espejo de los demás”, como dice Marco Iacoboni, neurocientífico de la Universidad de California y estudioso del tema.

En este sentido, las neuronas espejo no solo han sido importantes para comprender nuestro proceso de aprendizaje del lenguaje y cómo conocemos el mundo que nos rodea, también son esenciales para nuestro proceso de socialización: “Podemos comprender los estados mentales de los demás simulándolos en nuestro cerebro, es lo que llamamos ‘imitación’ y esta es la base de las relaciones humanas”, concluye Iacoboni.

¿Por qué se les llama espejo?

•Reflejan la actividad que miramos en el otro; ayudan a planificar nuestras acciones porque a través de la observación re- conocemos la utilidad de cada conducta.

•Reflejan el porqué otro realiza tal activi- dad; permiten comprender lo que pien- san los demás pues están implicadas en el reconocimiento de las intenciones de las acciones de otras personas.

•Reflejan no solo lo que observamos del otro a nivel exterior, también a nivel emocional: nos ayudan a visualizar qué piensan y sien- ten los demás, por tanto, a empatizar.

A TU BEBÉ LAS NEURONAS ESPEJO LE SIRVEN PARA IMITAR A SUS PAPÁS E IR APRENDIENDO A DESENVOLVERSE EN EL NUEVO MUNDO:

•Aprenden los movimientos motores de sus adultos cuidadores.

•Reconocen el para qué de esos movimientos.

•Imitan la gesticulación de los labios y así aprenden a hablar.

•Reconocen las emociones a través de la observación del lenguaje no verbal.

¿SABÍAS QUE DURANTE TODA LA VIDA DE TU HIJO SEGUIRÁ FOIRMANDO NEURONAS NUEVAS?

Se ha descubierto que las conexiones neuronales siguen desarrollándose a lo largo de la vida, y las neuronas espejo no son la excepción. Por tanto, nuestra capacidad de empatía sí puede aumentar. ¿Qué se puede hacer para estimularla? Trata de pensar continuamente en las emociones, acciones y pensamientos de las otras personas, empatiza tú y ayuda a tu niño a ponerse en los zapatos del otro.

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Tan pequeña y tan coqueta… ¿las dejamos?

Las niñas pequeñas quieren ponerse ropa sexy, maquillaje y llevar tacones… ¿las dejamos?

Entre los cuatro y seis años, las niñas son unas coquetas empedernidas. Han tomado conciencia de la distinción entre que ambos sexos y están en un intenso proceso de identificación de sí mismas. Muchos  padres ven cómo sus hijas pretenden vestirse como chicas mayores con, además, una evidente carga de sex appeal.

¿Hasta qué punto es normal? ¿Qué factores contribuyen a este fenómeno? ¿Dónde está el límite de lo conveniente?  En su coquetería, como padres deben ver simplemente el nacimiento de su identidad femenina; son una simpática caricatura de aquello que se llama “el eterno femenino”.

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS PAPÁS?

Ante este panorama, es preciso no olvidar su papel de guía y ejemplo en la vida de sus hijas. Educarlas con valores para que aprendan a dar utilidad a algunas conductas y comportamientos les ayuden a convivir de mejor manera y a  sentirse bien en el ambiente donde se encuentren.

LOS LÍMITES DE DEJARLA SER

Es bueno permitir y estimular a las niñas a tomar algunas decisiones, respetar y tener en cuenta sus gustos, tanto en el tema del vestir como en otros para su desarrollo socioemocional. Lo mejor es no tratarlas como muñecas, sino como individuos con criterios propios: les ayuda a desarrollar su sentimiento de autonomía. Eso no quiere decir que hagan todo lo que les venga en gana, sino que son los papás quienes en definitiva tienen siempre la última palabra, aunque se pueda negociar y llegar a acuerdos. Te ofrecemos algunos trucos…

  • Seleccionar cada día dos o tres conjuntos de ropa y dejarla elegir alguno.
  • Que tú decidas la prenda principal (pantalón o falda) y ella la prenda que la complementa. Al ofrecerle alternativas, la pequeña siente que ella también decide. Eso sí, cuidado con el chantaje (“si me dejas ponerme esto…”). Sean precavidos para no caer en la trampa, y si el atuendo resulta inapropiado, dile que sólo se vista así en casa para jugar.

Hay que enseñarles a las niñas que más allá del atractivo físico, ellas valen por su inteligencia, generosidad, bondad, perseverancia…

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¿Por qué las niñas comienzan a celar a su papá?

¿Te has dado cuenta de que tu niña te imita en todo y le desagrada que abrace a “su” papá? Esa actitud es parte de su evolución afectiva y con tiempo, todo volverá a su lugar.

Muchas mamás notan cómo sus hijas, entre los dos y tres años de edad, se convierten en pequeñas mujercitas y vuelcan en sus papás toda la atención y mimos, despreciando, en ocasiones, a mamá.

¿Cómo reaccionar en tales casos? ¿Se le debe dar importancia o pasarlo por alto? ¿Por qué ocurre? La clave es entender que se trata de un proceso evolutivo normal, necesario, transitorio y que exige la madurez de los padres para resolverse con naturalidad.

BUSCAN SU PAPEL EN LA FAMILIA

Tan normal es que mamá se sienta desplazada por ese apego extraordinario –y un tanto repentino– a papá como que la niña necesite, para su crecimiento afectivo, imitar a su mamá. La mejor fórmula para superar con éxito esta fase es comportarse con madurez y marcar los roles de cada uno: mamá y papá se quieren y la niña tiene su papel en esa familia –el de hija–; dense el trato correspondiente a sus roles y todo se equilibrará.

ESTRECHAR LAZOS

Los errores más frecuentes de los papás en este caso son la excesiva preocupación –que puede llevar a que papá y mamá limiten sus expresiones de afecto hacia la pequeña– o el enfado de mamá cuando la hija prefiere jugar con él.

De hecho, este es un punto positivo que muchas madres, normalmente cargadas de trabajo y responsabilidad, pueden aprovechar: mientras papá juega, ellas pueden descansar o dedicarse a otra actividad. Además, esta etapa servirá para estrechar lazos afectivos con papá, quien muchas veces se “lamenta” de no pasar más tiempo con sus hijos.

LO QUE NO DEBES HACER

  • Generar disparidad de criterios entre tú y papá. Evita repartir los papeles de manera que uno sea el “bueno” y otro el “malo”. Los mensajes deben ser iguales y estar acordados antes.
  • Consentir que la niña imponga sus exigencias: “Quiero que me bañe papá”, o “sólo voy a jugar con él”. Si hay un reparto de tareas establecido, deben respetarlo y no sucumbir a los caprichos de su hija.
  • Preocuparte en exceso por ella o sobreprotegerla. Las peque- ñas crecen, evolucionan física y psicológicamente y sus padres deben acompañarlas en este cambio y entenderlas.
  • Evitar las muestras de cariño entre su papá y tú para que la niña no se sintiera desplazada. De hecho, es muy beneficioso para los pequeños ver el afecto que existe entre sus padres.

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¿Le regalo un perrito a mi hijo?

El deseos de tener una mascota es muy común en los niños; sin embargo, antes de ceder a la tentación de regalarle una, es importante considerar varios aspectos por el bien del animalito y de tu familia. 

BENEFICIOS

•Genera responsabilidad, respeto y solidaridad.

• Ayuda a tu hijo a trabajar la tolerancia y frustración, debido a que la mascota, generalmente, no hace lo que tu pequeño quiere.

• Hace que el niño se sienta útil y motivado porque sabe que tiene alguien a quién proteger y mimar.

•Combate el estrés y los estados depresivos.

• Lo hace más sensible a las necesidades de los demás.

• La muerte de un animal lo prepara para enfrentar, en un futuro, pérdidas mayores.

RIESGOS

•Algunas enfermedades que puedan transmitir; aunque un animal bien alimentado, limpio, desparasitado y vacunado con regularidad puede transmitir muy pocos males.

•Cuadros alérgicos causados por el pelo: asma crónica por el contacto prolongado y directo.

•Mordeduras o arañazos, lo que puede provocar una infección, ya que la saliva siempre está muy contaminada con bacterias.

LO MEJOR: PLANEACIÓN

Antes de adoptar, tomen en cuenta los siguientes factores:

1. ¿Tienen suficiente espacio en su casa para albergarla?

2. ¿Alcanza el presupuesto familiar para alimentarla, llevarla al veterinario y comprarle los accesorios indispensables?

3. ¿Está preparado tu hijo para tenerla? ¿De verdad la quiere o es solamente un capricho pasajero?

4.¿Disponen de suficiente tiempo y energía para hacerse cargo de ella? ¿Están dispuestos a hacerlo?

5. ¿Tiene algún miembro de la familia alergias relacionadas con las mascotas?

¿Está en la edad correcta?

•La mejor edad para tener una mascota es entre los 4 y 6 años, cuando el niño ya sigue las instrucciones e indicaciones de sus papás (si no, existe el peligro de que tome al animal como un juguete y lo maltrate al jugar).

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¿Tu hijo pega, araña y muerde?

Pocos son los niños que se han librado de algún arañazo o mordisco durante sus primeros años de vida, sobre todo cuando aún no son capaces de comunicarse con palabras.

Quién no ha sorprendido a su angelito usando las uñas y dientes con un compañero de juegos que pretende quitarle su coche preferido… Si tu pequeño pega, araña o muerde, no te alarmes. Si conduces bien “estos ataques”, será algo pasajero que desaparecerá cumplidos los 3 o 4 añitos. Te contamos por qué los niños suelen reaccionar de esta manera entre el primer y segundo año de edad cómo debes actuar en esos casos.

¿POR QUÉ LO HACE?

Cuando los niños se sienten amenazados, se defienden como pueden y saben: primero usan la boca; cuando manejan mejor las manos, arañan; cuando ganan estabilidad, empujan; y cuando toman mayor fuerza, dan patadas y golpes. Pero hay más razones que pueden explicarte esta reacción:

  • Afán de explorar. El morder está relacionado con la fase oral, que suele acabar aproximadamente a los tres años. Pero a esta edad todo lo chupan o muerden.
  • Una simple molestia dental. Las muelas comienzan a salir a los dos años, por lo que tienen las encías inflamadas y les duele la boca. Si ha coincidido además con que le quitaste el chupón, la cosa se complica porque está más irritable y sensible.
  • Una muestra de cariño. Todavía no son capaces de calibrar sus emociones; por eso, lo que en principio comienza como una demostración de afecto puede terminar con un mordisco. Justo en este momento debes decirle que se demuestra amor besando o abrazando, no lastimando.

¿QUÉ HACER?

Combinar firmeza y cariño. Si observas que tu hijo araña o empuja a otro niño, lo primero que debes hacer es acercarte al pequeño agredido y asegurarte de que está bien. Después, explica a tu hijo, sin levantar la voz, que ha actuado mal, que le ha hecho daño a su amiguito. Es suficiente con hacer que se siente en un lugar apartado y decirle: “Quédate aquí y observa. Ya no puedes jugar porque para jugar hay que saber estar tranquilo”.

Evita poner etiquetas. Tu niño se las puede creer y terminar actuando de acuerdo con ellas. Prefiere cuidar mucho el lenguaje y utilizar las pa- labras correctas, porque lo que le dices en la infancia lo acompañará el resto de su vida; lo que dice un pa-á o mamá es la verdad absoluta de un hijo. Lo mejor para este caso es que le digas: “Tú no eres malo, pero si arañas o pegas a tu amiguito, le haces daño y eso no se hace”. Se consigue mucho más hablando con los pequeños, quitándole presión a estas conductas negativas y potenciando las positivas o correctas, que castigándolo, gritándole, pegándole o diciéndole cosas hirientes.

¿Y SI LE PEGAN A MI HIJO? ¿LE DIGO QUE SE DEFIENDA Y DEVUELVA EL MORDISCO?

Para que tu hijo se defienda de las agresiones sin usar la fuerza, hay que enseñarle a actuar con firmeza. Si observas que lo han mordido o arañado, lo primero que tienes que hacer es acercarte a él y atender su herida con una buena dosis de mimos. Cuando esté más tranquilo puedes animarlo a que le diga al otro pequeño: “No me pegues, me haces daño”. Como aún no es capaz de usar tanto vocabulario, con un NO será suficiente. Él te entenderá: a esta edad su nivel comprensivo es superior a su nivel expresivo.

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Cómo y cuándo tu hijo comienza a entender qué es el tiempo

El 2018 ya terminó y es una gran ocasión para adentrarlo al mundo del hoy, mañana, el siguiente año… también de lo aprendido y de lo bueno que está por llegar.

Los niños de tres años viven en presente y no comprenden conceptos como “ahora”, “después” o “mañana”; será a partir de los cinco años de edad cuando empiecen a entender qué es el tiempo y, entonces sí, puedas comenzar a explicarle qué es eso de “el año terminó y empezamos un nuevo ciclo”.

Es así porque un niño muy pequeño no sabe de tiempo: vive en el presente. De hecho, justo esta es la razón por la cual alrededor de los ocho meses, cuando ya han formado un lazo afectivo con su mamá (o quien sea su cuidador primario), se angustian mucho si desaparece de su vista.

Ocurre que por un lado no saben si al dejar de ver una cosa o una persona ya no regresará jamás y, por otro, no comprenden el sentido del tiempo, así que perderlo de vista es algo que resulta muy preocupante.

A los tres años (o incluso mayores) sucede algo similar: si les dices “ahora regreso” no logran entender cuánto tardarás, por lo que te recomendamos relacionar tu llegada con una actividad que ellos realicen como parte de su rutina; por ejemplo: “Estaré aquí cuando acabes la tarea” o “cuando termines de comer…”.

En este sentido, conviene que entiendas cómo tu hijo va forman- do en su cabecita los conceptos temporales y pongas en marcha algunos ejercicios para ayudarlo en esta gran lección.

CUÁNDO Y CÓMO LO VAN APRENDIENDO

La idea del tiempo en su mente va evolucionando hasta que consigue entenderla por completo:

•De 0 a 2 años:

La percepción temporal es un fenómeno afectivo asociado a las necesidades fisiológicas del niño; es decir, ellos se dan cuenta de que la mañana es diferente a la tarde y a la noche en referencia a sus necesidades básicas: sueño y hambre.

•De 3 a 4 años:

Empieza a comprender las nociones de velocidad (lento o rápido). También a entender las prime- ras clasificaciones de orden y sucesión de acontecimientos: nos levantamos, la- vamos las manos, desayunamos, vamos a la calle…

•5 y 6 años:

Comienzan a distinguir de mejor forma el antes del después y también el hoy del mañana o del ayer, aunque todavía pueden confundir ambas palabras y usarlas con el sentido opuesto.

•Desde los 7 años:

Ya comprenden en su totalidad frases como “la próxima semana vamos de vacaciones” o “hace un mes que no vemos a tus tíos”. Han adquirido la noción de temporalidad incorporándola a su lenguaje con naturalidad.

EJERCICIOS PARA AYUDARLE

Tu hijo necesita madurar y también algo de práctica. Puedes ayudarlo con los tres ejercicios que a continuación te presentamos: distinguir la mañana, la tarde y la noche (a partir de tres años); aprender los días de la semana y el orden en el que van: lunes, martes… Saber que un año es más largo que un mes y una semana es más larga que un día (desde los cinco años). El objetivo que se persigue con estas tres actividades es ayudar a tu pequeñín a adquirir la noción del tiempo.

Ejercicio 1

(A los 3 años)

Haz un dibujo de una actividad que realice en la mañana, una de la tarde y otro de una en la noche. Pide a tu pequeño que relacione cada actividad con el momento del día en que la realiza.

Ejercicio 2

(A partir de los 5 años)

Recorta 14 fichas rectangulares de papel. Deja siete de ellas en blanco y en las otras siete escribe los días de la semana (un día en cada ficha). Coloca las fichas en blanco en fila y pon debajo las fichas de los días, desordenadas. Después, pregúntale: “¿Cuáles son los días de la semana?”. Una vez que haya respondido, ayúdale a identificar el nombre de los días en las fichas. A continuación pídele al niño que coloque el resto de los días de la semana en el orden debido.

Ejercicio 3

(A partir de los 7 años)

¿Qué dura más, un año o un mes? Divide una hoja en cuatro partes y escribe en cada una el nombre de uno de los personajes del cuento que habrás de contar después. De- bajo del nombre anota el tiempo que tarda cada uno en cumplir su misión: Pedro, una semana; Miguel, un día; José, un año; Mateo, un mes. Ahora di a tu hijo: “Te contaré un cuento y luego te haré unas preguntas: un sastre se quedó sin tela para trabajar. Envió a sus cuatro empleados a buscar la tela y prometió que quien volviera primero recibiría un premio: José tardó un año. Pedro tardó una semana. Miguel tardó un día y Mateo tardó un mes”. Cada vez que nombres un empleado debes enseñarle a tu hijo la ficha correspondiente. “Ahora dime cuál de ellos ganó el premio”. Por último, pídele que ordene las fichas de los empleados, empezando por el que tardó menos y terminando por el que tardó más.

SE TERMINÓ 2018, ¡BIENVENIDO 2019!

Como a los niños se les dificulta el concepto del tiempo, si le dices a tu hijo que está por empezar un nuevo año quizá no entienda, ¡nada! Para esto conviene darle una buena lección de vida: aprender a cerrar ciclos; algo que le permitirá vivir su vida más plena, consciente y feliz. ¿Cierto? Te damos algunos tips.

1. Lo primordial para cerrar bien un ciclo es “despedirnos de esa realidad que está por desaparecer”: haz un diario junto con tu pequeño de lo vi- vido en 2018. Recuerden lo que sintieron y enséñale lo que aprendieron de cada anécdota.

2. Misión a emprender: saber qué viene ahora para ustedes. Hagan un collage de lo que esperan que ocurra en 2019, de todo lo que harán, sus nuevos proyectos y sueños. Esto le enseñará a mirar siempre hacia adelante y motivarse con lo positivo que él mismo puede crear en su futuro.

OTRAS IDEAS:

• Deja que te ayude en las tareas domésticas. Reforzará su idea de que existe un momento para cada cosa: “Ahora recogemos el desayuno, después te llevaré a la escuela y, cuando vuelvas, a la hora de la comida, mamá te ayudará a poner la mesa para comer todos juntos”.

• Calendario de pared. Cuelga uno llamativo y tacha cada día que pasa. Podemos también marcar días señalados y pedirle que tache los que faltan, por ejemplo, para su cumpleaños o vacaciones…

• Los cuentos. Hay algunos especialmente indicados para comprender el transcurso del tiempo. Después de leerlos, pregúntale: “¿Qué pasa luego de que la princesa besa a la rana?”.

• Diario hablado. Invita a tu hijo a contarte su día desde la mañana y hasta ese preciso momento. Le ayudará a comprender mejor que existe un orden cronológico en el transcurso de su día.

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9 necesidades emocionales de tu hijo que debes satisfacer para que sea feliz

Para que desarrolle una autoestima sana, tu hijo necesita que lo ayudes a satisfacer estas necesidades emocionales porque así se sentirá valorado, reconocido y amado; sabrá que sus papás lo aceptan tal cual es, que debe aceptarse a sí mismo y asegurarse de que los demás lo respeten.

De acuerdo con la experta en inteligencia emocional Eli Martinez, autora del libro Crea una vida a tu manera, los niños necesitan  tener satisfechas las siguientes necesidades emocionales vitales par desarrollarse de forma sana.

Necesidades emocionales de tu hijo

Necesidad de amor. Le proporciona la seguridad y confianza básica en él mismo y en la vida, así como la conciencia de ser digno de amor por ser lo que es.

Necesidad de presencia. Cuando sus papá lo ignoran, no pasan tiempo con él, no buscan conocerlo como personita con todos sus talentos, virtudes y defectos, es como si no lo vieran y él lo percibe. Esto le crea la idea de que no es digno de que la gente lo tome en cuenta. Por eso es importante que pases tiempo con tu hijo y, sobre todo, aproveches para conectar emocionalmente con él y te sienta presente.

Necesidad de apoyo. El saber que hay alguien allí para él, que le brinda su apoyo y ayuda cuando lo necesita, lo llena de seguridad y confianza para actuar. Muéstrale y déjale saber que te tiene incondicionalmente.

Necesidad de seguridad. No se trata sólo de satisfacer las necesidades fisiológicas como comer o dormir, se refiere a garantizarle el hogar, una familia estable, salud, un ambiente seguro y armónico durante su crecimiento.

Necesidad de validación. Que sienta que está bien ser, sentir y pensar como lo hace; sin experimentar críticas destructivas, maltrato, enjuiciamiento o falta de reconocimiento por sus logros y esfuerzos.

Necesidad de límites. Cuando los niños no tienen límites pueden tener conflictos de impulsividad, o incluso narcisismos cuando adultos. De hecho, el mensaje que recibe el niño ante padres que no saben poner límites es «no me importa lo que hagas”. El mensaje debe ser: «porque me importas yo deseo tu estabilidad y esta es una lección que necesitas aprender».

Necesidad de respeto. Respeto por sus gustos, disgustos, talentos, habilidades, emociones, pensamientos… aunque sea un niño, necesita que le des cabida a su individualidad.

Contacto físico positivo. El contacto humano es indispensable para transmitir el amor; abrazos, caricias, besos, miradas… es parte de la comunicación no verbal y por tanto, una manera decir te amo.

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