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Embarazo

Cambios que toda embarazada padece

La Dra. Laura Pérez Martín, ginecóloga del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid nos cuenta qué pasa con nuestro cuerpo durante el embarazo

Es normal, durante el embarazo, que la mujer presente diversos cambios físicos y emocionales mismos que cobran relevancia por sus peculiaridades y consecuencias. En el consciente popular se han inmortalizado una serie de mitos y creencias que muchas veces no tienen un sustento científico sólido y que solo causan desinformación en futuras madres y embarazadas.

La Dra. Laura Pérez Martín, ginecóloga del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, España, explica, científicamente, qué pasa con el cuerpo de las mujeres en la etapa de la gravidez.

Durante la gestación o embarazo, estado de la mujer donde lleva en el útero un embrión, aumenta la secreción de muchas hormonas que pueden afectarte tanto a nivel físico como psicológico. Por un lado, está la gonadotropina coriónica humana, la produce el embrión y es la que detectan todos los tests de embarazo. Al principio del embarazo es importante, ya que mantiene una producción adecuada de otras hormonas, principalmente la progesterona. Aunque también es una de las responsables de las náuseas y vómitos en la primera etapa.

El aumento de la pigmentación en ciertas zonas del cuerpo, como la línea alba, las areolas mamarias y la vulva es uno de los efectos que producen las hormonas del embarazo en la piel.

Es un efecto normal que suele desaparecer poco a poco después del parto. Las manchas de la cara o en el pecho, llamadas cloasma o melasma, también están relacionadas con el aumento de la concentración de hormonas. De hecho, también puede surgir con la toma de anticonceptivos hormonales.

«Es importante saber que estas manchas empeoran mucho con la exposición solar. Una vez que han salido, no suelen desparecer por completo. Si eres cuidadosa, pueden aclararse y pasar desapercibidas. Por ello, debes evitar en la medida de lo posible la exposición al sol y utilizar crema de protección solar a diario”, instruye la experta.

Tus pechos pueden empezar a gotear antes de tiempo ya que otra hormona, la cual aumenta progresivamente durante el embarazo y que es la prolactina, es la responsable de la producción de leche en la mama-  A pesar de preparar las mamas para la lactancia, se suelen necesitar diferentes tipos de estímulos tras el parto para que se produzca la subida de la leche.

En algunas mujeres se produce la expulsión de un líquido blanquecino, que no tiene la misma consistencia que la leche, por ambos pezones antes del parto: está dentro de la normalidad. La experta asegura que no hay nada que podamos hacer para frenarlo, ya que se trata de un proceso normal del cuerpo. Si el líquido es amarillento o rojizo, huele mal o está acompañado de la aparición de bultos u otras alteraciones en la mama o el pezón, entonces sí se debe acudir con el especialista.

En cuanto a medicamentos, la ginecóloga asegura que hay muchos que se pueden tomar sin problema durante el embarazo, bien porque no son capaces de llegar a la sangre fetal o porque, aunque sí sean capaces de llegar, no dañen al feto. No obstante, advierte que solo deberían tomarse los que hayan sido recomendados por un médico.

En materia de alimentación hay pocas cosas que estén verdaderamente prohibidas, puesto que la mayoría de las precauciones alimenticias que se dan a las embarazadas persiguen evitar posibles contagios de infecciones. Lo que sí está rotundamente prohibido es el alcohol, ya que incluso en cantidades pequeñas podría producir alteraciones en el desarrollo del bebé, como malformaciones o discapacidad intelectual.

La falta de memoria es normales y cesa tras el parto. Esto se debe a que durante el embarazo se producen cambios en la estructura cerebral que pueden afectar a nuestra memoria y capacidad de aprendizaje.

El cerebro es un órgano muy plástico, por ello durante la gestación se adapta ante la llegada de la descendencia. “En general, estos cambios son a mejor”, sentencia la experta. En 1999 se publicó un artículo, titulado Motherhood improves learning and memory (La maternidad mejora la capacidad de aprendizaje y la memoria) en la revista Nature, donde aseguraban todo lo contrario. Los autores de la investigación concluyeron que durante el embarazo aumenta el número de neuronas y las conexiones entre ellas en puntos concretos del cerebro, provocando una mejoría en el rendimiento en estas áreas.

No obstante, estudios posteriores sugirieron que en las primeras etapas sí se producía una leve mejoría, pero al final o en las primeras semanas de post parto la memoria disminuía. “Esto concuerda más con las experiencias relatadas por las gestantes, las cuales manifiestan frecuentemente tener olvidos”, confirma la ginecóloga. Aunque no debes alarmarte, dichas capacidades se vuelve a restablecer como antes.

Del mismo modo que sucede con el sentido del gusto, lo referente al olfato tampoco es un mito. En efecto, se incrementa la sensibilidad ante ciertos olores o al menos cambia la percepción de los mismos. Por ese motivo, olores que nunca antes te habían molestado, ahora te resultan desagradables.

“Existen muy pocos estudios científicos que aborden esta cuestión. Desde un punto de vista primitivo, podría ser el resultado de un mecanismo adaptativo ante las nuevas necesidades nutritivas o incluso defensivo contra sustancias que podrían dañar nuestro organismo. Aunque esto es tan solo una teoría, pues es algo que todavía desconocemos”, explica.

Sin duda el embarazo es una etapa de muchos cambios, algunos de ellos no muy cómodos para la mujer otros no tan desagradables. Pero lo importante es que todas las mujeres que pasan por esta fase, la disfruten con responsabilidad y con la mejor información para tomar los cuidados pertinentes.

TEXTO: RODRIGO GONZÁLEZ