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Embarazo

Diabetes gestacional bajo control

La Diabetes Gestacional puede tener serios efectos en mamá e hijo, pero algunas precauciones hacen posible un embarazo tranquilo y un nacimiento feliz

Por Jessica López Cervantes

Varias investigaciones alrededor del mundo han demostrado que, conforme aumentan los niveles de azúcar en la sangre de las mujeres durante la gestación, también se incrementan las posibilidades de que el niño sea obeso. Por ello es crucial que, durante tu embarazo, la diabetes sea tratada de manera adecuada con el objetivo de romper la relación genética que existe con el bebé; de lo contrario, el riesgo de que sufra obesidad infantil se duplica.

 

¿DE DÓNDE VIENE LA DIABETES GESTACIONAL?

Ocurre cuando el cuerpo de la mujer es incapaz de producir la insulina necesaria que generan las hormonas de la placenta para controlar los niveles de glucosa en la sangre pero, como su nombre indica, es pasajera y desaparece después del parto. Los expertos atribuyen esta condición a los malos hábitos de la vida moderna, como el estrés, la alimentación inadecuada y el sedentarismo; situación que puede presentar cualquier mujer, pero tienen más posibilidades de desarrollarla las gestantes que ingieren dietas basadas en harinas y azúcares; o si se exceden en el consumo de carbohidratos.

Además, existen otras causas: en la mayoría de los casos afecta a mujeres trabajadoras con desórdenes en los horarios de comidas, niveles de estrés muy altos y a quienes realizan poca actividad física. Sin embargo, no creas que todo es negativo: la buena noticia es que la diabetes gestacional se puede prevenir y tratar.

 

8 SITUACIONES QUE ELEVAN TU RIESGO DE DIABETES GESTACIONAL

  1. Tienes familiares con diabetes (parientes de primer grado).
  2. Perteneces a las razas hispana, asiática o indoamericana (en general, las mexicanas estamos genéticamente predispuestas).
  3. Desarrollaste diabetes gestacional en embarazos previos.
  4. Tu edad es mayor a 25 años.
  5. Tienes sobrepeso u obesidad en cualquier grado.
  6. Anteriormente diste a luz un bebé de 4 kg o más.
  7. Has tenido abortos, nacimientos prematuros, hijos con malformaciones congénitas, polihidramnios (presencia excesiva o aumento de líquido amniótico) o mortalidad neonatal.
  8. Padeces hipertensión crónica.

 

¿QUÉ PROBLEMAS PUEDE OCASIONAR LA DG?

Mamá

• Infecciones en las vías urinarias.

• Preeclampsia, caracterizada por presión arterial elevada y retención de líquidos.

Bebé

• Nacer con más de 4 kilos de peso (macrosomía) o con deficiencia pulmonar.

• Hipoglucemia, es decir, una caída drástica en sus niveles de glucosa sanguínea durante el nacimiento, con el consiguiente peligro de padecer convulsiones.

• Ictericia, un exceso en la secreción de la hormona bilirrubina por parte del hígado.

Diabetes gestacional bajo control
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LA VIDA CON DIABETES GESTACIONAL

ALIMENTACIÓN

• 40 a 60 % de carbohidratos complejos o de absorción lenta (cereales integrales y frutas).

• 20 a 25 % de proteínas (carnes rojas, aves, pescado, leche y derivados, huevo).

• 25 a 35% de grasas insaturadas, como aceites comestibles de oliva, girasol o maíz; el aguacate, nueces, almendras, avellanas y ácidos grasos omega 3, disponibles en pescados azules.

• Distribución calórica diaria ideal: 15 % en el desayuno, 5 % en la colación, 30% en la comida, 5 % en la colación de media tarde, el 40 % en cena y 5 % en colación nocturna.

• Hacer tres comidas principales y tomar de dos a tres colaciones que pueden consistir en yogur, queso descremado, fruta o verdura.

• Descarta los carbohidratos simples o de absorción rápida (elevan de súbito tu nivel de glucosa en la sangre): azúcar y todos los productos adicionados con ella.

EJERCICIO

• Te ayuda a suprimir la inyecciones de insulina y/o el uso de medicamentos antidiabéticos, o bien a reducir la dosis al máximo (siempre es bueno evitar las medicinas en el embarazo).

• Reduce tu probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro.

• Prefiere las rutinas que no impliquen actividad uterina y sí empleen los músculos de la parte superior del cuerpo, o nada más camina media hora al día si tu médico lo indica.

MONITOREO DE GLUCOSA

• Te permite observar el control adecuado de la diabetes, te involucra más en tu tratamiento, permitiéndote detectar los momentos de descontrol (hipoglucemia o hiperglucemia) para hacer las correcciones necesarias, ya sea a tu dieta o nivel de actividad física, de manera oportuna.

• Tu meta debe registrar estos valores: en ayunas, menos de 95 mg/dl; una hora después de comer, menos de 140 mg/dl; dos horas después de comer, menos de 120 mg/dl.

CONTROLES MÉDICOS

• El intervalo adecuado entre visitas en general es cada 2-3 semanas hasta la semana 34, y cada 1-2 a partir de entonces.

• Entre las semanas 29 y 33, el médico mide la circunferencia abdominal fetal para determinar si hay macrosomía (crecimiento fetal excesivo). En caso afirmativo se inicia tratamiento con insulina.

• La hospitalización es necesaria cuando hay repercusiones importantes sobre la mamá o el infante (mal control metabólico, hipertensión severa o problemas renales, amenazas de parto pretérmino, infecciones urinarias…).

 

¿LA ENFERMEDAD ES PARA SIEMPRE?

LA DG AUMENTA EL RIESGO de desarrollar diabetes tipo 2. Según la Asociación Latinoamericana de Diabetes, hay probabilidad de hasta 60 % al cabo de 10 años. La buena noticia es que con un estilo de vida saludable esta tendencia se puede revertir. Una vez que el bebé nace debes hacerte chequeos; en principio, pruebas de tolerancia oral  a la glucosa (desde las seis a 12 semanas). Algunos hechos durante un embarazo con DG representan una mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro: haber necesitado inyecciones de insulina, aumento excesivo de peso y que la DG se haya diagnosticado después de la semana 28.

 

ESTE ARTÍCULO SE PUBLICÓ POR PRIMERA VEZ EN LA EDICIÓN IMPRESA DE NOVIEMBRE DE LA REVISTA PADRES E HIJOS.