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Todo lo que tienes que saber sobre la leche de fórmula

Aunque no hay nada como la leche materna, a veces no es posible. En esos casos la lactancia artificial es una gran alternativa.

Aunque no hay nada como la leche materna, a veces no es posible. En esos casos la lactancia artificial es una gran alternativa.

Hoy día nadie pone alimento más completo para un bebé es la leche materna. La Organización Mundial de la Salud recomienda que sea lo único que reciba el lactante hasta los seis meses de vida, y que a partir de entonces se complemente con otros alimentos (cereales, verduras, frutas y carnes) hasta que la mamá o el bebé decidan dejar la alimentación de pecho.  

 

Aunque los expertos conside ren que la leche materna es la mejor opción nutricional para los bebés, en ocasiones la lactancia materna exclusiva no es posible. Muchas veces, por enfermedades maternas o del niño, o simplemente porque la mujer así lo decide, hay que optar por la lactancia artificial. Por fortuna, para estas mujeres las leches de fórmula son una gran alternativa. Sin embargo, hay mamás que se sienten inseguras al tener que alimentar de manera artificial a sus bebés, debido a que por más que los fabricantes intenten que las fórmulas se parezcan a la leche materna, no son iguales, ya que ésta contiene elementos imposibles de incorporar a las fórmulas, tales como células vivas, enzimas digestivas, inmunoglobulinas y otros compuestos que actúan como defensas frente a las infecciones. No obstante, podrán tener la garantía de que las leches comercializadas tienen todos los factores nutritivos necesarios para conseguir que el pequeño crezca de manera óptima.

 

IMITADA, PERO NO IGUALADA

Cuando el bebé no se nutre del pecho de mamá, la leche de vaca constituye en un principio la alternativa más lógica. Pero no se recomienda, ya que no puede ser ingerida como tal por un lactante, porque su contenido en diversos nutrientes no es el adecuado y puede dar lugar a deficiencias (por ejemplo, es pobre en hierro y otros minerales y vitaminas A, C y E). En cambio, los preparados para lactantes están fabricados con leche de vaca modificada industrialmente y adaptada a las posibilidades digestivas del niño. En su elaboración se altera la estructura de las proteínas para que sean asimiladas por el organismo del recién nacido, se sustituyen los ácidos grasos lácteos por la grasa vegetal y se enriquece con lactosa.

 

Además, los fabricantes agregan a sus marcas elementos que nutren la fórmula básica para acercarla cada vez más a la composición de la leche materna. Es el caso de los nucleótidos (que favorecen el incremento de las defensas y la maduración intestinal) y los aminoácidos, los cuales tienen gran importancia en la primera época de la vida; o como la carnitina y la taurina, componentes necesarios para metabolizar los ácidos grasos y para el desarrollo cerebral, respectivamente.

 

AHORA MÁS COMPLETAS

Hoy día, algunas leches adaptadas incorporan bacterias vivas como bifidobacterias, lactobacilos sustancias con efecto bífidus, que favorecen el crecimiento de las bacterias benéficas en el intestino del bebé. Éstas mejoran la digestión, asimismo, previenen y ayudan a tratar enfermedades gastrointestinales como la diarrea, estreñimiento y gases.

 

Las leches de inicio (que se toman hasta los cuatro o cinco meses) están enriquecidas con elementos prebióticos como los fructo-oligosacáridos, mientras que las fórmulas de continuación (a partir de los seis meses) incorporan, además, bacterias probióticas, como los lactobacilos y los bífidus. Algunos fabricantes también están añadiendo a las leches de fórmula, alfalactoalbúmina, una proteína similar de la leche maternal, cuya composición de aminoácidos es idéntica a la que necesitan los recién nacidos.

 

También hace poco se ha incorporado la lactoferrina, otra proteína presente en la leche materna, la cual tiene funciones defensivas frente a las infecciones y favorece la absorción del hierro en el intestino. La composición de las fórmulas está regulada por ley y pasa a través de rigurosos controles sanitarios y de nutrición. Por eso, las que existen en el mercado cumplen una normatividad básica desde el punto de vista nutricional. Hay una gran diversidad de marcas. Al elegir una debes seguir al pie de la letra el consejo del pediatra, quien te recomendará des nutrimentales de tu hijo.

¿SE PUEDE ALTERNAR CON LECHE MATERNA?

Se llama lactancia mixta y se practica cuando la mamá se reincorpora a su trabajo o cuando se considera que el niño, al mamar, no obtiene leche suficiente para asegurar su nutrición. por ello es una alternativa recomendable antes que destetar al bebé. los pediatras sugieren que se mantenga la lactancia materna el tiempo que se pueda o quiera.

 

TIPOS DE LECHE

 

De inicio o etapa 1

Desde el primer día de vida hasta los cuatro meses, cubre las necesidades nutricionales del bebé. Se elabora con leche de vaca y su contenido en proteínas, carbohidratos y grasas es el necesario para esta etapa de crecimiento. Suele estar enriquecida con hierro, vitaminas y minerales.

 

Leche de crecimiento

Se adapta a su aparato digestivo y sirve de transición entre la de continuación y la de vaca (niños de un año a 18 meses). Está enriquecida con hierro y ácido fólico. La grasa animal es sustituida por vegetal. Existen leches especiales para bebés con trastornos digestivos, tienen los mismos componentes nutritivos que las normales, pero con ingredientes que se ajustan a sus necesidades específicas.

 

Hipoalergénicas (HA)

Para casos en los que el niño muestre intolerancia o reacción alérgica a la proteína de la leche de vaca o no la digiera. En estos preparados lácteos la proteína tiene un tratamiento especial para que el intestino la pueda absorber sin problemas y no se produzcan reacciones adversas en su organismo.

 

Con proteína de soya

Indicadas cuando el niño tiene intolerancia o alergia a la proteína de la leche de vaca o intolerancia a la lactosa. Son a base de proteína de soya, la cual sustituye a la leche de vaca.

 

Antirrefflujo (AR)

Para bebés que sufren regurgitaciones frecuentes. Contienen almidón precocido o harina de semilla de algarrobo, sustancias que espesan la leche para reducir las eructos.

 

Antiestreñimiento (AE)

Se les han añadido sustancias y se modifica el contenido de algunos nutrientes para que el intestino absorba mejor las grasas y el calcio evitando la formación de heces duras. Por si fuera poco, favorece el tránsito intestinal y equilibra su flora.

 

Leches anticólico (AC)

Son fórmulas bajas en lactosa, tienen proteínas de suero, nucleótidos, ácido palmítico y prebióticos, componentes que reducen los gases y sistema digestivo.

 

Para prematuros

Son especiales para bebés nacidos antes de tiempo o con bajo peso (inferior a 2500 gramos). Son de fácil digestión y aportan las calorías y nutrientes básicos para su crecimiento. Se administra hasta que alcanzan los 3500 gramos.

 

*Sigue al pie de la letra el consejo del pediatra para elegir la fórmula más adecuada para tu bebé.