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¿Estás con un hombre tóxico?

En estas líneas te ayudamos a ubicar si tu pareja es un hombre tóxico. Un poco de observación, sinceridad y confianza en tu instinto serán suficientes herramientas para lograrlo.

Para empezar, es relevante mencionar que en 1995 el término de relaciones tóxicas se hizo popular cuando Lillian Glass, especialista en comunicación y asesora de imagen, sacó a la venta su libro Relaciones tóxicas. En este asegura que la gente tóxica no es un apoyo positivo para nadie, son personas que solo ven lo negativo que hay en ti. Llegan a ser hostiles cuando tú estás bien y se manifiestan de diferentes formas. Sin embargo, todavía no se sabe si la gente con estas características es resultado de su evolución (de cómo se crían), de su carácter biológico específico o de la combinación de ambos factores.

Lo que sí es un hecho, es que cualquiera puede ser una persona tóxica, no importa su nivel socioeconómico, edad o educación. En todo grupo es natural esperar que nos encontremos con manipuladores, narcisistas, autoritarios, chismosos, psicópatas o envidiosos, pues ningún grupo está libre de personas con alguna de estas características; el asunto es aprender a actuar de tal modo que no caigamos en las redes de la toxicidad de dichas personas o que lleguemos a comportarnos de esa misma forma.

Los hombres tóxicos

En este sentido, Lillian lo describe como un hombre que hace que una mujer se sienta mal consigo misma, que se sienta menos de lo que es, que no la apoya y le complica la vida. Es decir, que te provoca emociones negativas, se porta mal contigo o no te trata bien, afectando tu comportamiento y tu autoestima.

Y para tu sorpresa, ese hombre tóxico puede ser un familiar, un marido, un novio, un amante o cualquier persona del sexo masculino que forme parte de tu vida personal, social, profesional o de tu entorno laboral. Incluso puede tratarse de uno que te esté proporcionando un servicio, como un médico, dentista, abogado, el gestor que te lleva las cuentas o alguien con quien tienes algún contacto empresarial.

Según la misma Lillian describe en su libro Hombres tóxicos, a lo largo de su vida ha pasado miles de horas escuchando lo que sus pacientes [mujeres] le cuentan sobre lo que las hace infelices. Es así como descubrió que la razón número uno por la que no son felices es por un hombre tóxico que les ha hecho desgraciadas sus vidas.

En el afán de descubrir qué tipo de características estaban presentes en estas personas diseñó un estudio en el que le pidió a más de mil mujeres –entre los 18 y 86 años– que escribieran una lista de calificativos que describieran a una persona del sexo opuesto con estas características de (toxicidad), y estos son los que aparecían con más frecuencia:

controlador, furioso, entrometido, egoísta, falso, celoso, mentiroso, infiel, vago, arrogante, presuntuoso, competitivo, egocéntrico, autodestructivo, loco, sociópata, manipulador, frío, cruel, chismoso, psicópata, débil, tramposo, irrespetuoso y sabelotodo.

¿Qué debes hacer?

La doctora Olga Martínez dice que para no poner en riesgo tu integridad física y moral, lo recomendable es acudir a una terapia de pareja. Si tu novio o esposo no está dispuesto a cambiar, aléjate.

Ahora bien, de acuerdo con Lillian Glass, la mejor forma es no ignorar nunca las señales de peligro. “Con el tiempo he descubierto que la mayoría de los hombres tóxicos revelan signos de toxicidad a la primera vez que los conoces o en la primera conversación. Por eso es tan importante estar atenta a las señales y responder ante ellas para no volver a dejar que otro hombre de estas característica entre en tu vida”.